Los precios internacionales del petróleo sumaron este jueves su quinta jornada consecutiva al alza, impulsados por la escalada geopolítica en el Mar Rojo. El crudo cotiza en niveles máximos de las últimas semanas y acelera su camino hacia la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, luego de que militantes hutíes alineados con Irán se adjudicaran ataques contra petroleros en una ruta marítima clave para el comercio energético global.
En las primeras operaciones, el barril de Brent (referencia europea) cotizaba con un alza del 1,7% hasta los USD 95,62, mientras que el contrato del West Texas Intermediate (WTI) estadounidense ganaba un 1,5%, situándose en los USD 88,18 por barril.
Ataque a petroleros y amenaza en chokepoints clave
El detonante de la última racha alcista fue la confirmación por parte de los rebeldes hutíes del ataque contra los buques petroleros de bandera saudí ENCELA y LAYLIA, acusándolos de violar un bloqueo marítimo anunciado por el grupo insurgente. Aunque las autoridades saudíes no confirmaron daños graves, la agresión reavivó los miedos sobre una disrupción mayor en el transporte marítimo comercial.
La principal inquietud de los operadores gira en torno al estrecho de Bab el-Mandeb (que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén), por el que transita una porción sustancial del crudo mundial. Una perturbación prolongada en este paso obligaría a los buques cisterna a rodear África por el Cabo de Buena Esperanza, agregando semanas de viaje, disparando los costes de flete e incrementando sensiblemente las primas de seguros.
A este escenario se suma la tensión persistente entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz, otro canal neurálgico para las exportaciones de Oriente Medio.
La prima de riesgo geopolítico pesa más que el aumento de inventarios
El temor por el suministro terminó eclipsando incluso los datos fundamentales de oferta y demanda en Estados Unidos. La Administración de Información Energética (EIA) reportó un aumento inesperado en las reservas comerciales de crudo estadounidense de 2,0 millones de barriles (alcanzando los 411,7 millones), frente a las estimaciones de mercado que esperaban una caída de inventarios.
Sin embargo, las compras especulativas impulsadas por la incertidumbre bélica en Oriente Medio superaron el sesgo bajista del dato semanal de reservas, consolidando la tendencia al alza del mercado petrolero mundial