Los ingresos generados por la actividad extractiva registraron una expansión neta del 63% interanual al cierre de abril.
El upstream metalífero consolidó su posición como el principal dinamizador macroeconómico del Perú tras registrar un fuerte incremento en sus variables de recaudación y transferencias hacia el erario público.
De acuerdo con las métricas oficiales provistas por el Ministerio de Energía y Minas (Minem), el sector minero aportó un total consolidado de S/ 15.272 millones al fisco durante el periodo comprendido entre enero y abril de 2026. La cifra representa una expansión neta del 63% en comparación con el desempeño financiero documentado en idéntico tramo del ejercicio previo, un comportamiento traccionado de manera directa por las elevadas cotizaciones internacionales de las materias primas en los mercados de Londres y Nueva York.
El balance del primer cuatrimestre refleja el impacto del ciclo alcista que experimentan los metales básicos y preciosos, con especial énfasis en el cobre y el oro. Las cotizaciones se mantienen en umbrales históricamente elevados debido a las presiones inelásticas de la demanda global, fuertemente vinculada a los programas industriales de transición energética, la electromovilidad, la digitalización global y el desarrollo de nuevas tecnologías. En el plano de la redistribución regional de los activos mineros, los recursos transferidos a los gobiernos subnacionales, municipalidades provinciales y universidades públicas por conceptos de canon minero, regalías contractuales y derechos de vigencia alcanzaron los S/ 4.121 millones, un factor que inyecta liquidez para los planes de inversión en las cuencas e industrias de servicios conexas de las provincias productoras.
Los especialistas del sector extractivo evalúan con moderación el saldo favorable del balance fiscal, advirtiendo que el incremento en las rentas del Estado responde de forma exclusiva al vector de precios internacionales y elude un crecimiento estructural de la capacidad de tratamiento en las plantas de beneficio. Los reportes sectoriales confirman que los volúmenes físicos de mineral exportado experimentaron una ligera contracción durante los primeros meses del año, lo que evidencia la vulnerabilidad de la recaudación frente a una eventual corrección de las cotizaciones en las bolsas de metales. Los expertos coinciden en que el principal desafío de la jurisdicción andina radica en capitalizar esta ventana de liquidez para remover trabas administrativas, agilizar la permisología y acelerar el desarrollo de su cartera de proyectos mineros, una condición crítica para incrementar los ratios de producción de minerales estratégicos y asegurar la sustentabilidad y competitividad de la oferta minera local a largo plazo.