Jorge Riesco detalló los desafíos ambientales, legislativos y de competitividad que afectan a las operadoras de escala.
La Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) formalizó la presentación de su agenda técnico-legislativa y de competitividad ante la Comisión de Minería y Energía del Senado, con el propósito de diagnosticar las barreras regulatorias que condicionan el desarrollo del upstream y restringen los flujos de inversión en el territorio.
La exposición estuvo liderada por el presidente de la entidad gremial, Jorge Riesco, junto al vicepresidente del organismo, Joel Carrizo, quienes trasladaron a la Cámara Alta las conclusiones de las mesas sectoriales y de las comisiones internas que el empresariado mantiene activas en áreas críticas de medio ambiente, seguridad industrial, legalidad y operaciones de faena.
El núcleo de la presentación corporativa se concentró en auditar los alcances técnicos de cuatro proyectos e instrumentos normativos de alta sensibilidad para el balance de costos y la tenencia de pertenencias mineras en la gran, mediana y pequeña minería. Específicamente, la dirigencia de SONAMI planteó la necesidad de introducir revisiones y criterios de equilibrio técnico en la implementación de la Ley SBAP (Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas), cuya vigencia incide en las restricciones de prospección sobre áreas específicas, el proyecto de reforma al régimen general de patentes mineras del Código de Minería —próximo a iniciar su trámite en la Cámara Alta—, la reconfiguración del gobierno corporativo de la Empresa Nacional de Minería (ENAMI) y el proyecto de Ley de Patrimonio.
Al cierre de la sesión especial, el presidente Jorge Riesco ponderó la receptividad de los parlamentarios para unificar criterios técnicos antes del inicio de las votaciones de articulados: “Hemos tenido la oportunidad de tener una extensa conversación con la Comisión de Minería y Energía del Senado, en donde hemos podido exponer un panorama general de la pequeña, mediana y gran minería nacional, y además un conjunto de propuestas y de temas de preocupación del sector. Ha sido una jornada muy productiva y que permite que estos temas queden en el conocimiento de los senadores de la comisión para futuras discusiones. Todo esto combina los problemas, las opiniones y las inquietudes que nos han planteado los propios socios de la Sociedad Nacional de Minería a nivel del Comité de Pequeña Minería y a nivel de las comisiones de trabajo que mantenemos con las empresas, en materia de medio ambiente, en materia legislativa, en materia de seguridad, etc”, especificó el dirigente gremial. En paralelo, Joel Carrizo remarcó el sesgo contractivo que las actuales regulaciones imponen sobre la base piramidal del negocio extractivo, manifestando de modo explícito: “la importancia que tiene esto para la pequeña minería, de poder exponer sobre las distintas barreras que se les van presentando y que hay que ir sorteando”.
Los analistas del mercado corporativo evalúan que la estabilidad de las carteras de inversión de mediano plazo está estrechamente supeditada al resguardo de la certeza jurídica de los títulos de explotación. Para consolidar este principio de predictibilidad y asegurar que las visiones de los operadores locales queden plasmadas en el andamiaje legal, la conducción de SONAMI completará su cronograma institucional con una comparecencia ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputadas y Diputados, buscando mitigar los riesgos de conflicto normativo y garantizar que las exigencias socioambientales actúen en sintonía con el sostenimiento de la productividad y los estándares de seguridad industrial del ecosistema minero del país.