Con la firma del cese del fuego y la reapertura del paso estratégico, más de 60 millones de barriles retenidos en el Golfo Pérsico se preparan para llegar a Asia
Los presidentes de Estados Unidos e Irán firmaron el acuerdo preliminar de paz que abre camino a la reapertura del estrecho de Ormuz. A cambio, Washington se comprometió a levantar todas las sanciones contra Teherán —incluidas las de la ONU— y a aportar US$ 300.000 millones para la reconstrucción iraní. La noticia derrumbó los futuros del Brent a sus niveles más bajos desde principios de marzo: alrededor de US$ 81 por barril al momento de redactarse este informe, todavía unos US$ 20 por encima del nivel de comienzos de año, pero US$ 37 por debajo del pico registrado a principios de abril.
Los precios ya venían retrocediendo antes del anuncio formal, impulsados por el incremento de las exportaciones del Golfo registrado en las primeras semanas de junio, la liberación acelerada de reservas estratégicas por parte de los miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE) y la contracción de la demanda global.
60 millones de barriles listos para moverse
La reapertura del estrecho desencadena la salida de un volumen masivo de crudo retenido en el Golfo Pérsico. Según datos de Signal Group citados por Bloomberg, unos 62 millones de barriles a bordo de casi tres docenas de superpetroleros se preparan para dirigirse a Asia en las próximas semanas. Asia —que absorbió el golpe de la interrupción antes que ninguna otra región— podría verse inundada de suministros con varios meses de retraso, lo que presionaría aún más los precios a la baja.
Sin embargo, los refinadores asiáticos ya habían reorientado sus compras hacia África Occidental y las Américas durante la crisis, y según operadores consultados por Bloomberg, están bien abastecidos para junio y julio. El impacto inmediato de la apertura, por lo tanto, podría ser más gradual de lo que sugiere el volumen acumulado.
Los flujos por Ormuz ya estaban aumentando a principios de junio: de un mínimo de 9,6 mb/d en mayo subieron a alrededor de 12 mb/d gracias a transferencias de barco a barco en el Golfo de Omán, incluyendo buques que apagaban sus sistemas de geolocalización para eludir el control iraní.
Goldman Sachs: el estrecho puede no volver a ser lo que era
La advertencia más significativa del día vino de Goldman Sachs: el banco de inversión estima que el tráfico por el estrecho de Ormuz podría recuperarse apenas al 70% de los niveles previos a la guerra, equivalente a unos 13 millones de barriles diarios, y que esa recuperación parcial se alcanzaría recién a fines de julio. La recuperación plena de la producción llevaría hasta octubre.
La razón es estructural: durante el período de bloqueo, los productores del Golfo desarrollaron y consolidaron rutas alternativas. Arabia Saudita elevó los flujos por su oleoducto Este-Oeste hacia el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, hasta promediar 7,5 millones de barriles diarios. Los Emiratos Árabes Unidos abandonaron la OPEP y planean potenciar su capacidad exportadora con un nuevo oleoducto que evite Ormuz, previsto para el año próximo. Irak, por su parte, evalúa incrementar significativamente los envíos por el oleoducto hacia Turquía.
Goldman Sachs recortó su pronóstico de precio del Brent para el cuarto trimestre de 2026 a USD 80 por barril —desde USD 90 previos— y bajó su estimación para el promedio de 2027 a USD 75. Morgan Stanley, en tanto, revisó su proyección para el tercer trimestre a USD 90 por barril (contra USD 100 anteriores) y mantuvo sin cambios el cuarto trimestre en USD 80.
Qué proyecta la AIE para 2026 y 2027
El informe mensual de la Agencia Internacional de Energía ofrece el cuadro más completo sobre el impacto de la crisis. Para 2026, la AIE estima que la oferta mundial caerá en promedio 3,9 mb/d, hasta los 102,4 mb/d. Las pérdidas del Golfo se compensarán solo parcialmente con los aumentos de producción de los no-OPEP+, liderados por las Américas. La demanda de los usuarios finales también cayó en magnitud similar: las entregas se contraerían 5 mb/d interanual en el segundo trimestre del año y 1,1 mb/d para el conjunto de 2026, con una revisión a la baja de 700 kb/d respecto al informe anterior, reflejo de casi cuatro meses de interrupciones extendidas a múltiples productos y regiones.
Para 2027, el panorama se invierte abruptamente. La agencia anticipa un superávit masivo: la demanda crecería apenas 2 mb/d, hasta los 105,3 mb/d, mientras la oferta se dispararía unos 8 mb/d, hasta los 110 mb/d. Ese excedente abriría una ventana para reponer reservas agotadas o crear nuevas reservas estratégicas, a medida que los países revisen sus políticas energéticas a la luz de la crisis.
El acuerdo se firmó formalmente el 19 de junio en Suiza. Aunque representa el mayor avance desde el inicio del conflicto, varios asuntos permanecen pendientes de resolución. Entre los compromisos confirmados figuran el levantamiento de todas las sanciones estadounidenses y de Naciones Unidas contra Irán, y el aporte de USD 300.000 millones para la reconstrucción del país. Lo que resta por definir son los mecanismos y plazos precisos de implementación, así como el desminado de las rutas marítimas críticas, condición indispensable para normalizar el tráfico por Ormuz.