La producción de metal base disminuyó de forma leve un 0,32% debido a menores volúmenes de zinc, plomo, plata y molibdeno.
La actividad productiva del sector Minería e Hidrocarburos del Perú registró una disminución del 3,24% durante el mes de abril de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior, según el informe técnico de Producción Nacional presentado por el jefe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), Gaspar Morán Flores.
Este comportamiento contractivo estuvo determinado por la caída simultánea de sus dos componentes principales: el subsector de hidrocarburos, que sufrió una contracción neta del 24,75%, y el subsector minero metálico, que reflejó un ligero descenso del 0,32% en el periodo analizado.
En el desglose interior del subsector minero metálico, el resultado negativo respondió a los menores volúmenes de extracción de zinc (-20,2%), plomo (-17,8%), plata (-3,8%) y molibdeno (-1,1%). De acuerdo con las planillas estadísticas oficiales, esta retracción sectorial fue amortiguada de manera parcial por variaciones positivas estables en la producción de metales críticos y preciosos, destacándose los incrementos en la extracción de estaño (+12,6%), oro (+4,4%), cobre (+4,3%) e hierro (+2,1%). Por su parte, la parálisis transitoria en el frente de los hidrocarburos se explicó por caídas productivas en sus tres líneas base: el petróleo crudo se contrajo un 33,1%, el gas natural retrocedió un 28,9% y los líquidos de gas natural disminuyeron un 14,5%. Esta merma en el upstream repercutió directamente de forma negativa en las actividades logísticas de transporte por tuberías, las cuales se redujeron en un 26,0% debido al menor flujo de hidrocarburos.
En contraste con las variables extractivas primarias, las actividades industriales y de servicios ligadas a la matriz energética y de transformación registraron indicadores de crecimiento estables. El sector Electricidad, Gas y Agua presentó una variación positiva de 4,68%, traccionado de manera específica por el subsector electricidad (+5,19%) y el subsector gas (+1,44%). El dinamismo de la generación eléctrica estuvo respaldado por el incremento del 23,44% en la energía de origen termoeléctrico y del 13,70% en las energías renovables no convencionales (eólica y solar), compensando técnicamente la baja del 3,68% reportada en la generación de fuente hidroeléctrica. En lo que respecta a la distribución de gas, el segmento residencial-comercial mostró un alza del 13,5%, mientras que los despachos corporativos a empresas disminuyeron 1,0%, a generadoras eléctricas un 0,1% y a estaciones de Gas Natural Vehicular (GNV) un 0,3%.
De manera precavida, los cuadros técnicos del sector evalúan que la demanda de infraestructura minera continúa actuando como un soporte clave para la inversión de capital privado en el país. El censo industrial reflejó que la ejecución de obras privadas en proyectos mineros impulsó de forma indirecta un incremento del 13,92% en el consumo interno de cemento. Asimismo, en el rubro fabril primario de la manufactura, se constató un avance del 5,21% en la fabricación y refinación de metales preciosos y otros metales no ferrosos, complementado por un alza del 1,57% en la producción de las refinerías de petróleo, lo que ratifica la resiliencia del midstream industrial frente a las fluctuaciones del volumen de extracción en boca de pozo y yacimientos.