El objetivo inicial es estructurar un esquema permanente de diálogo para evaluar los costos de funcionamiento sectorial.
El Ministerio de Producción y Minería de la provincia de Salta formalizó la apertura de canales de articulación técnica junto a los representantes de la Cámara de Comercio e Industria local, con el propósito de evaluar de forma analítica los indicadores de costos de funcionamiento, las oscilaciones en los niveles de consumo interno y las variables regulatorias que condicionan el desenvolvimiento del sector productivo.
Las directrices iniciales se trazaron durante una sesión de trabajo encabezada por el ministro de la cartera productiva, Ignacio Lupión, y el secretario de Industria y Comercio, Rodrigo Monzo, quienes recibieron al titular de la entidad empresarial gremial, Gustavo Herrera.
En el transcurso de las deliberaciones, la conducción de la cámara comercial exteriorizó de forma documentada las variables complejas que inciden sobre la estabilidad operativa y financiera del entramado corporativo provincial, elevando propuestas orientadas a morigerar la presión sobre los costos fijos y robustecer la resiliencia de los frentes comerciales que actúan como proveedores del downstream industrial. El encuentro contó asimismo con la intervención técnica del secretario de la Cámara de Comercio, Andrés Maidana; el consejero Javier Cornejo; y la gerente de la institución, Florencia Ferreyra, quienes coincidieron en la necesidad de consolidar estructuras de diálogo estables de perfil público-privado para identificar nudos logísticos y trazar planes de contingencia eficaces.
La mesa técnica contempló la posibilidad estratégica de expandir la coordinación institucional hacia el bloque del Norte Grande argentino, promoviendo la unificación de reclamos e iniciativas junto a las federaciones y cámaras empresarias de los distritos vecinos. Los funcionarios provinciales evaluaron que una posición consensuada a escala de la región geográfica resulta indispensable para defender la competitividad de la oferta productiva y comercial local ante los organismos centrales.
De manera precavida, los cuadros técnicos gubernamentales y la dirigencia mercantil concluyeron que el sostenimiento de los puestos de trabajo formales en las pequeñas y medianas empresas se encuentra supeditado a la agilidad para implementar las condiciones de fomento acordadas, asumiendo el compromiso de realizar evaluaciones periódicas para mensurar la efectividad de las medidas frente al contexto macroeconómico global.