Perú vive horas de extrema tensión política y un nuevo escenario de "voto a voto". Con el avance del conteo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) al 95% de actas procesadas, el candidato de izquierda Roberto Sánchez mantiene el primer lugar con el 50.118% de los sufragios válidos, consolidando una levísima ventaja sobre su rival de Fuerza Popular, Keiko Fujimori.
La diferencia entre ambos contendientes es milimétrica, reviviendo los fantasmas de las reñidas elecciones de 2016 y 2021. En este escenario de empate técnico, cada voto cuenta, y todas las miradas se han posicionado sobre las actas provenientes del extranjero, un bastión histórico para el fujimorismo.
El voto en el exterior: el salvavidas de Fuerza Popular
De acuerdo con el último reporte de la ONPE, Keiko Fujimori lidera cómodamente la votación de los peruanos residentes en el extranjero. Con 103 actas procesadas fuera del país —lo que representa apenas el 4.050% del total de sufragios emitidos en el exterior—, la lideresa de Fuerza Popular obtiene 10,768 votos (56.742%), frente a los 8,209 votos (43.258%) de Roberto Sánchez.
Si bien la tendencia en el extranjero favorece a la candidata de derecha, el procesamientos de estas actas recién empieza, por lo que el impacto final en el cómputo general todavía es incierto.
Una ciudadanía en vilo
La ONPE ha hecho un llamado enérgico a los partidos políticos y a la ciudadanía a mantener la calma y la paciencia mientras se procesa el 5% restante de los votos nacionales y el grueso del voto exterior.
Roberto Sánchez ha pedido "vigilancia y tranquilidad" a sus bases de apoyo, mientras que desde el bando fujimorista confían en que el voto del exterior y las actas impugnadas logren acortar la brecha restante. En un país que ha tenido ocho presidentes en la última década, el desenlace de esta batalla electoral definirá el rumbo de una nación profundamente polarizada.