El complejo extractivo, ubicado en el límite territorial de Salta y Catamarca, avanza hacia su segunda fase operativa.
La Secretaría de Minería de la Nación oficializó la aprobación para el ingreso del proyecto de litio Sal de Oro, operado por Posco, al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
La resolución gubernamental ratifica la validez técnica y administrativa de la postulación presentada por la firma para la ejecución de la segunda etapa de desarrollo del yacimiento, un programa de expansión estratégica que contempla un desembolso financiero de US$ 208 millones.
El activo minero en cuestión se localiza en una zona geográfica clave para el upstream regional: el salar del Hombre Muerto, un espacio compartido en el límite territorial de las provincias de Salta y Catamarca. La inyección de capitales bajo el amparo de este marco normativo federal tiene como propósito acelerar las fases de infraestructura industrial, optimización de pozos de bombeo y montaje de componentes de procesamiento para elevar la capacidad de obtención de carbonato de litio con grado batería.
Desde la perspectiva de la gestión corporativa, el acceso de Posco a los beneficios del RIGI representa un antecedente central para la previsibilidad de los flujos de inversión minera en el NOA, brindando estabilidad en materia fiscal, aduaneira y cambiaria de cara a los compromisos de mediano plazo contraídos por la firma. El proyecto Sal de Oro forma parte del entramado global de la corporación de Corea del Sur para consolidar el suministro estable de metales críticos e insumos tecnológicos requeridos por la cadena de valor de la electromovilidad y la transición energética internacional.
Asimismo, las pautas técnicas asociadas al plan de expansión de la fase dos prevén un impacto directo en el dinamismo económico de los distritos de influencia, requiriendo de forma progresiva la integración de proveedores locales de bienes y servicios y la generación de puestos de empleo industrial especializado en la Puna. Con este pronunciamiento formal, el yacimiento andino adecúa su planificación financiera a las directrices de fomento vigentes, orientadas a viabilizar proyectos extractivos de gran escala y sostener la competitividad de la plaza argentina en el mercado internacional de minerales estratégicos.