La gerencia general de la institución destacó que el contexto internacional y la cartera de proyectos posicionan al país de manera estratégica.
IIMP advierte que el aprovechamiento de la “ventana histórica” de minerales críticos requiere destrabar la burocracia institucional
El Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) emitió un análisis técnico respecto al posicionamiento estratégico del país frente a las demandas globales de la transición energética. De acuerdo con las proyecciones de la entidad especializada, el actual contexto internacional, los precios sostenidos de los metales y la cartera de proyectos locales configuran una oportunidad comercial para consolidar el suministro de minerales críticos, aunque advierten de forma precavida que el dividendo económico estará supeditado a la resolución de los cuellos de botella regulatorios.
El gerente general del IIMP, Gustavo De Vinatea, analizó las variables de competitividad y remarcó la importancia de capitalizar las condiciones del mercado: “El Perú atraviesa un momento decisivo para consolidar su liderazgo minero y convertir sus recursos minerales en una plataforma de desarrollo económico y bienestar para la población”. En este sentido, desde la organización técnica explicaron que la ventana de oportunidad actual exige acelerar de manera prioritaria la implementación de mecanismos de desregulación y simplificación de trámites, señalando de forma específica el despliegue efectivo de la Ventanilla Única Digital para el sector extractivo.
Además del frente sobre gestión de permisos, el diagnóstico institucional del gremio de ingenieros delineó los desafíos estructurales que condicionan la llegada de flujos de financiamiento upstream. Los ejes críticos identificados contemplan la urgencia de fortalecer las políticas de desarrollo territorial y los canales de diálogo en las regiones, robustecer los sistemas de control y trazabilidad logística para combatir las operaciones de la minería ilegal —catalogada como una amenaza directa a la institucionalidad sectorial— y perfeccionar los programas de formalización de la pequeña minería.
Finalmente, de cara al debate sobre el diseño de las políticas públicas y la agenda para la administración del Estado, De Vinatea enfatizó que el sostenimiento de los indicadores de empleo y el cierre de brechas sociales dependen de la previsibilidad jurídica otorgada a los operadores privados. “El Perú necesita inversiones para su desarrollo. Tanto desde el ámbito público como privado, estas son esenciales para generar oportunidades de bienestar para la gente”, concluyó el directivo, ratificando la postura del sector respecto a la necesidad de viabilizar la cartera de inversión minera de forma eficiente.