El banco suizo actualizó sus previsiones para las principales materias primas en un año marcado por tensiones geopolíticas, desequilibrios entre oferta y demanda, y la transición energética global.
En un contexto de alta volatilidad e incertidumbre global, UBS, el mayor banco privado del mundo, actualizó sus proyecciones para los principales mercados de materias primas y recomendó a sus clientes aumentar la exposición a commodities como herramienta de diversificación de portafolio. La visión del banco suizo abarca petróleo, oro y productos agrícolas, tres activos con dinámicas muy distintas pero igualmente influenciados por el nuevo escenario geopolítico.
Petróleo: el shock iraní y la mirada al segundo semestre
El crudo fue el activo más sacudido por los eventos recientes. El precio del Brent cotizaba en torno a los US$ 72 por barril antes de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre Irán; al momento del informe del banco, el 16 de marzo, el precio alcanzaba los US$ 103,5 dólares por barril.
Sin embargo, UBS no espera que ese nivel se sostenga de manera indefinida. El banco elevó su previsión para el Brent a US$ 90 por barril para fines de junio, bajo el supuesto de que los flujos a través del Estrecho de Ormuz se retomen hacia fines de marzo o principios del mes siguiente. La visión de fondo es más moderada: para diciembre, UBS proyecta el Brent en US$ 67 por barril.
El banco considera que la prima de riesgo geopolítico tenderá a disiparse con el tiempo. UBS espera que los factores geopolíticos pierdan protagonismo y que el mercado vuelva a concentrarse en los fundamentos de oferta y demanda.
Oro: la estrella del año, con más recorrido por delante
El metal precioso es, según UBS, la apuesta más clara del ciclo. El banco proyecta que el oro podría escalar hasta los US$ 6.200 por onza hacia mediados de año, impulsado por la demanda de bancos centrales e inversores, los grandes déficits fiscales, la baja de tasas de interés reales en Estados Unidos y los riesgos geopolíticos.
Los precios de los metales preciosos se encuentran cerca de máximos históricos, mientras que las incertidumbres geopolíticas, fiscales y económicas alimentan la demanda de activos refugio.
Para la plata, en cambio, UBS mantiene cautela dado la extrema volatilidad reciente —con oscilaciones de entre 60% y 120%— y considera que es demasiado pronto para construir exposición de largo plazo.
Agro: el momento de entrar
En agricultura, UBS ve un punto de entrada atractivo tras un período de bajo rendimiento, especialmente ante riesgos climáticos emergentes en granos e inventarios globales persistentemente bajos en materias primas blandas clave y en ganadería.
La lógica detrás de esta recomendación es doble: la oferta ajustada en algunos cultivos y la demanda sostenida por el crecimiento global. UBS señala que quienes ya tienen posiciones concentradas en oro podrían diversificar hacia agricultura, cobre y aluminio para distribuir mejor las fuentes de retorno futuro.
Un año para los commodities
El mensaje general de UBS es que 2026 se perfila como un año favorable para las materias primas como clase de activo. La institución señala que las perspectivas apuntan a retornos atractivos, respaldados por desequilibrios entre oferta y demanda, mayores riesgos geopolíticos y tendencias de largo plazo como la transición energética global.
Los commodities en su conjunto acumularon ganancias de casi 15% en lo que va del año, impulsados no solo por el oro y el petróleo, sino también por metales como el cobre, que se encuentra en déficit.
El banco advierte, no obstante, que los commodities no deben verse como una posición permanente en los portafolios, sino como una herramienta táctica: históricamente muestran baja correlación con acciones y bonos, lo que los convierte en un valioso amortiguador ante shocks sistémicos, pero también atraviesan ciclos extendidos de sobre y subperformance que el inversor debe tener en cuenta.