15 organismos firman una declaración histórica
En el marco del Foro Internacional "Integración Regional en América Latina y el Caribe: De la Visión a la Acción", el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) anunció una inversión de 10.000 millones de dólares hasta 2031 orientada a proyectos de integración regional. El compromiso fue presentado por Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de la institución, durante las jornadas del 19 y 20 de mayo.
Los recursos se destinarán a áreas estratégicas como infraestructura física y digital, comercio intrarregional, energía, turismo, innovación, logística y movilidad. El anuncio llega en un momento en que la región busca mayor resiliencia frente a las tensiones del comercio global y la reconfiguración de las cadenas de suministro.
Una declaración con quince firmas
En paralelo al compromiso financiero, 15 instituciones regionales se adhirieron a la "Declaración sobre la Convergencia de los Procesos y Mecanismos de Integración de América Latina y el Caribe", un acuerdo que propone avanzar hacia una convergencia activa e inteligente de los diversos procesos y mecanismos de integración existentes en la región, buscando articular capacidades, prioridades y aprendizajes para evitar duplicidades, potenciar sinergias y alinear agendas estratégicas.
Entre los organismos firmantes se encuentran ALADI, CEPAL, CARICOM, CAN, BCIE, SELA, OLADE, FLACSO, SEGIB y CEFIR, junto a otras instituciones regionales. Como primer paso operativo, la declaración establece una Reunión Anual de Convergencia para sostener el diálogo interinstitucional y dar seguimiento a los compromisos asumidos. El proceso fue impulsado y facilitado por CAF como organismo articulador.
Los firmantes coincidieron en que la convergencia potenciará el impacto de cada proceso individual y consolidará la integración como un proyecto político, económico, social, cultural y ambiental de largo plazo para América Latina y el Caribe.
Una trayectoria de tres décadas
El anuncio no parte de cero. La institución lleva más de tres décadas financiando obras de conectividad en la región: desde el primer puente sobre el río Limón, que vinculó a Colombia con Venezuela, hasta 118 operaciones de crédito por 16.730 millones de dólares aprobadas en los últimos 30 años para proyectos de integración física y productiva.
En los últimos años, ese enfoque se amplió hacia la integración digital y energética. Entre los avances concretos figura el apoyo al Consenso de Brasilia en 2023, la iniciativa "Rutas de Integración" junto a otros organismos multilaterales, y la expansión de cables submarinos que refuerzan la conectividad digital de la región.
Díaz-Granados también destacó señales positivas previas: la reducción arancelaria desde los años 90, el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, el desarrollo de mercados eléctricos regionales en Centroamérica y la recuperación de la conectividad aérea intrarregional por encima de los niveles prepandemia.
El desafío: pasar de la firma a la obra
El verdadero test para este acuerdo será la ejecución. La conectividad entre corredores logísticos nacionales y la interoperabilidad entre sistemas de transporte son condiciones habilitantes para que los compromisos firmados en Cartagena se traduzcan en flujos comerciales más eficientes.
Con un horizonte fijado hasta 2031 y 15 organismos regionales comprometidos, el desafío inmediato será pasar del acuerdo a la ejecución de proyectos concretos. La Reunión Anual de Convergencia busca precisamente sostener ese monitoreo y reducir la brecha histórica entre compromisos firmados y obras materializadas, un factor determinante para que la integración logística y comercial de la región avance a ritmo sostenido.