El Perú acelera su apuesta para consolidarse como uno de los principales hubs logísticos de América Latina, apoyado en un fuerte proceso de modernización portuaria y en una estrategia de articulación público-privada que busca mejorar la competitividad del comercio exterior.
En ese marco, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo del Perú (Mincetur) destacó el rol estratégico que desempeña el sector privado en el fortalecimiento de la infraestructura logística del país, especialmente a través de inversiones en los puertos y en la digitalización de las cadenas de suministro.
Durante una reunión entre el ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Reyes Llanos, y directivos de la empresa portuaria DP World, el gobierno peruano remarcó la importancia del Muelle Sur del Puerto del Callao como pieza clave para posicionar al país como un nodo logístico regional.
Según el Mincetur, el actual contexto internacional exige puertos “más eficientes, resilientes y digitalizados”, capaces de responder a las nuevas dinámicas del comercio global y al crecimiento de las cadenas logísticas regionales.
La estrategia oficial se apoya además en un importante flujo de inversiones. De acuerdo con datos difundidos por la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (Afin), la inversión acumulada en la modernización del sistema portuario peruano ya alcanza los US$ 2.376 millones en terminales concesionados.
Entre los principales proyectos figuran el Muelle Sur y el Terminal Norte Multipropósito del Puerto del Callao, el Puerto de Paita, el Terminal Portuario General San Martín en Paracas y el Terminal Internacional del Sur (Tisur). Además, aún quedan pendientes inversiones por otros US$ 1.879 millones bajo el esquema de Asociaciones Público-Privadas (APP).
El Puerto del Callao continúa siendo el eje central de esta transformación logística. Expertos del sector consideran que el principal puerto peruano podría llegar a movilizar hasta 10 millones de TEUs hacia 2066, casi triplicando los niveles actuales de carga. Sin embargo, advierten que el crecimiento portuario deberá acompañarse con mejoras en accesos viales, gestión tecnológica y digitalización integral de la cadena logística.
En paralelo, el desarrollo del megapuerto de Chancay aparece como otro de los pilares de la estrategia peruana para captar mayores flujos de comercio entre Sudamérica y Asia. Aunque este proyecto se desarrolla fuera del esquema APP tradicional, distintos actores del sector destacan su potencial para redefinir el mapa logístico regional.
La visión de convertir al Perú en un hub logístico regional no es nueva, pero en los últimos años ganó impulso con iniciativas vinculadas a los corredores multimodales, la integración territorial y la mejora de la conectividad entre puertos, carreteras y centros productivos.
Para el gobierno peruano, el desafío ahora pasa por sostener el ritmo de inversiones, reducir la congestión logística —especialmente en el Callao— y avanzar hacia una mayor digitalización del sistema, en un contexto donde la competencia entre puertos de la región se intensifica y donde la infraestructura se vuelve un factor determinante para atraer comercio e inversiones.