El proyecto de ley readecua el esquema de subsidios residenciales de gas, restringiendo el alcance territorial y combinando criterios geográficos con el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados. Fuerte debate por el federalismo y el equilibrio fiscal.
La Cámara de Diputados de la Nación aprobó y giró al Senado el proyecto de readecuación del Régimen de Subsidios a los Consumos Residenciales de Gas Natural en Zonas Frías. La iniciativa, que cosechó 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones, introduce modificaciones estructurales al sistema de bonificaciones tarifarias vigentes, supeditando el beneficio a criterios socioeconómicos estrictos y acotando el mapa de las regiones alcanzadas.
El eje central de la reforma radica en que los descuentos en las tarifas energéticas ya no se aplicarán de manera generalizada por residencia geográfica, sino que quedarán reservados de forma exclusiva para los usuarios incluidos dentro del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados.
De este modo, el universo de beneficiarios se restringe a hogares con ingresos netos que no superen las tres Canastas Básicas Totales (CBT), titulares del Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP, excombatientes de Malvinas con pensión vitalicia y familias con integrantes que posean el Certificado Único de Discapacidad (CUD). En este último caso, la Secretaría de Energía deberá auditar si la condición declarada requiere de una asistencia específica para afrontar el costo del servicio.
Ajuste geográfico y combustibles incluidos
Además del filtro por ingresos, el texto redefine el alcance territorial del beneficio. La normativa da marcha atrás con las ampliaciones aprobadas en años anteriores y vuelve a limitar el régimen de Zonas Frías a sus regiones históricas: la Patagonia, el departamento de Malargüe (Mendoza) y la Puna. Como contrapartida sectorial, la nueva ley incorpora formalmente al esquema subsidiado la venta de cilindros, garrafas y gas propano a granel dentro de esas zonas delimitadas.
Desde el oficialismo defendieron la medida como un paso clave para el ordenamiento del sector y la sustentabilidad macroeconómica. El diputado Facundo Correa Llano (La Libertad Avanza), miembro informante del dictamen de mayoría, argumentó en el recinto: “Con este proyecto, estamos construyendo otro camino basado en el equilibrio fiscal, la inversión privada, con reglas claras, un sistema energético sostenible y en subsidios focalizados".
Respecto a las críticas por el recorte de beneficiarios en las provincias que pierden el estatus generalizado, Correa Llano enfatizó: "Focalizar no es ajustar, es garantizar que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan, los hogares vulnerables. Este proyecto no elimina el régimen de zona fría, corrige la expansión irresponsable que se dio en 2021. Para las zonas ampliadas determina un criterio socioeconómico en la asignación de los subsidios. La diferencia es muy simple: antes, se subsidiaba indiscriminadamente, hoy, se subsidia a los que realmente lo necesitan”.
Cruces por el federalismo y el impacto en la demanda
La respuesta de los bloques opositores no se hizo esperar, planteando advertencias sobre el impacto en las provincias productoras de hidrocarburos y en el consumo residencial y pyme.
Juan Pablo Luque (Unión por la Patria), miembro informante de la minoría, rechazó el articulado señalando el golpe a las economías regionales: “Es un retroceso al federalismo. Las provincias productoras de energía y gas serán las más perjudicadas con este proyecto de ley".
Por su parte, desde los bloques intermedios cuestionaron la rigidez técnica del proyecto a la hora de medir las variables climáticas. El diputado Nicolás Massot (Encuentro Federal) criticó la falta de gradualidad térmica: “No parece razonable que, si hablamos de subsidios asociados al frío o la temperatura, no haya un criterio para graduar el precio asociado a la temperatura. Es una oportunidad desperdiciada para darle a esto una salida más justa. Para nosotros es difícil acompañar esta medida”.
El cuestionamiento más duro respecto al impacto social provino de la izquierda. El legislador Néstor Pitrola (Frente de Izquierda) apuntó contra la quita del beneficio a la clase media y al comercio: "¿Cómo vamos a votar para atacar el bolsillo de 3.400.000 familias a las que le van a sacar un subsidio? Son familias trabajadoras, clase media, incluso va a haber un tarifazo a la mediana empresa, a la PYME, que va a quebrar a un montón de gente”.
Con la media sanción obtenida en la Cámara Baja, el debate se traslada ahora al Senado, donde los representantes de las provincias patagónicas y de las zonas afectadas buscarán renegociar las condiciones de un régimen que redefine las reglas del juego de la distribución de gas en el país.