El director del IIMP analizó el impacto que tienen las demoras en la aprobación de los estudios ambientales, señalando que los plazos actuales duplican los promedios de los mercados competidores.
El debate sobre la eficiencia de los procesos regulatorios en el sector extractivo ha sumado un nuevo diagnóstico crítico desde el ámbito gremial.
El director del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), Homar Lozano, expuso un detallado análisis sobre el impacto negativo que genera el exceso de trámites y la lentitud administrativa - fenómeno denominado en el sector como "tramitomanía" - advirtiendo que esta situación actúa como un freno directo para la llegada de capitales transnacionales de largo plazo.
El impacto de los plazos en la etapa de exploración
Al describir las dificultades operativas que enfrentan las empresas de exploración antes de poder iniciar las perforaciones técnicas en el terreno, Homar Lozano aportó cifras precisas sobre los tiempos de espera regulatoria y señaló: "Hoy en el país, poner en marcha un proyecto de exploración básica puede tardar entre tres y cuatro años debido a la duplicidad de criterios y a la demora en la obtención de permisos ambientales y licencias de uso. En distritos mineros competidores de la región, esos mismos procesos se resuelven en menos de la mitad del tiempo".
La autoridad del IIMP explicó que el capital de riesgo destinado a la exploración es altamente sensible a la incertidumbre temporal. Cuando una compañía debe esperar años para obtener la validación de un estudio de impacto ambiental inicial, los fondos de inversión internacionales optan por reasignar esos recursos hacia mercados con marcos regulatorios más ágiles y predecibles, restando dinamismo a la renovación de la cartera de proyectos locales.
Competitividad global y predictibilidad jurídica
Otro de los puntos centrales abordados por el directivo del instituto estuvo vinculado a la necesidad de modernizar los criterios de evaluación de organismos técnicos como el Senace y las distintas ventanillas ministeriales. Sobre este desafío institucional, Lozano manifestó que "el verdadero reto no es relajar los estándares ambientales ni sociales, sino unificar las exigencias en una ventanilla única digital que elimine la burocracia innecesaria. La riqueza geológica ya no es suficiente por sí sola para competir en el mercado global de minerales críticos si no ofrecemos predictibilidad jurídica".
Para los especialistas y analistas del sector que participaron en las mesas de análisis técnico, las expresiones del director del IIMP reflejan una preocupación estructural sobre la pérdida de posicionamiento frente a otras plazas mineras del Cono Sur y el mundo. La optimización de los tiempos de respuesta del Estado es vista como una reforma crítica para asegurar que los proyectos en cartera avancen hacia fases de construcción activa.