El presidente del IIMP, Juan Carlos Ortiz, analizó el rol del país en el abastecimiento de cobre y zinc, remarcando la urgencia de establecer reglas predecibles para competir a nivel global.
El informe subraya que la lentitud administrativa actúa como un freno para el desarrollo de nuevos proyectos de exploración, desplazando los capitales hacia mercados más ágiles.
El debate sobre el futuro del sector extractivo ha entrado en una fase estrictamente global y de posicionamiento geopolítico. Durante su reciente intervención técnica, el presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), Juan Carlos Ortiz, expuso un análisis sobre la situación comercial de los recursos mineros locales frente a las demandas de la transición energética internacional, advirtiendo que el país debe acelerar sus procesos de decisión frente a una competencia global cada vez más agresiva.
La carrera por el suministro y los tiempos del capital
Al abordar la dinámica de los mercados internacionales y la demanda de metales base e industriales, Ortiz fue categórico al describir la velocidad con la que se mueven las inversiones globales y señaló: "La ventana de oportunidad que abre la transición energética no va a durar para siempre. El capital internacional busca destinos que ofrezcan predictibilidad y agilidad; si nos demoramos años en otorgar un permiso, los inversores simplemente se llevarán sus recursos a distritos mineros de África, Australia u otras regiones de América que compiten directamente con nosotros".
El especialista técnico explicó que el cobre y el zinc ya no son evaluados únicamente por su valor transaccional en las bolsas de metales, sino por su rol estratégico en la fabricación de tecnologías limpias, electromovilidad y descarbonización. En este contexto, poseer reservas de alta calidad en el subsuelo representa una ventaja comparativa inicial, pero que pierde efectividad si los plazos de aprobación burocrática duplican los promedios internacionales.
Costos logísticos e infraestructura de superficie
Otro de los puntos centrales del testimonio del directivo del IIMP estuvo vinculado a los desafíos de competitividad que se presentan fuera de las operaciones mina, específicamente en el desarrollo de la infraestructura de transporte. Sobre este aspecto, Ortiz manifestó que "podemos tener los costos de producción más eficientes dentro de la mina, pero si no contamos con una infraestructura vial, ferroviaria y portuaria competitiva, perdemos toda la ventaja en el trayecto hacia los puertos de exportación. La infraestructura de superficie es clave para asegurar la sostenibilidad del sector".
Para los analistas del sector que participaron del encuentro, las palabras del presidente del instituto reflejan la necesidad de coordinar políticas de Estado integradas que unifiquen la simplificación de la permisología con inversiones públicas y privadas en conectividad.