A 2030 apunta a producir 250.000 barriles equivalentes por día y a generar US$ 2.000 millones en flujo de caja libre
Vista Energy anunció una revisión de su plan de negocios para el período 2026-2028, con metas más ambiciosas de producción e ingresos. El ajuste responde a dos factores principales: la incorporación de dos nuevos bloques en la cuenca de Vaca Muerta y un escenario de precios del petróleo más alto que el previsto en el plan original.
Los bloques en cuestión son Bandurria Sur, donde Vista tiene una participación del 25%, y Bajo del Toro, donde participa con el 35%. Ambos fueron adquiridos a la noruega Equinor y comenzaron a reflejarse en las cuentas de la compañía a partir del 1 de mayo de 2026.
Más producción y más ingresos
Con los nuevos activos integrados, Vista Energy proyecta producir 158.000 barriles equivalentes por día durante 2026, escalar a 185.000 en 2027 y llegar a 208.000 en 2028. Estas cifras superan en todos los años las estimaciones del plan anterior.
En términos de ingresos, la compañía apunta a recaudar US$ 4.200 millones en 2026, US$ 4.900 millones en 2027 y US$ 5.300 millones en 2028. La ganancia operativa antes de depreciaciones seguirá una trayectoria similar, pasando de US$ 3.000 millones en 2026 a US$ 3.600 millones en 2028, con un margen promedio del 67%.
Mayor rentabilidad y flujo de caja
La revisión también mejora los indicadores de rentabilidad. El retorno sobre el capital empleado superará el 25% en el promedio del período 2026-2028, frente al objetivo anterior del 20%. El flujo de caja libre —el dinero disponible una vez cubiertas las inversiones— crecerá de US$ 800 millones en 2026 a US$ 1.100 millones en 2028.
En cuanto a la inversión, la compañía mantendrá una cadencia estable de entre 100 y 110 pozos conectados por año durante todo el período, con un nivel de inversión anual de entre US$ 1.800 y US$ 1.900 millones.
Visión 2030 más ambiciosa
La actualización también eleva las metas de largo plazo. Para 2030, Vista Energy apunta a producir 250.000 barriles equivalentes por día —un 25% más que el objetivo anterior— y a generar US$ 2.000 millones en flujo de caja libre recurrente, un 33% por encima de lo proyectado el año pasado.