En línea con el objetivo de alcanzar el equilibrio fiscal y normalizar el sistema de precios relativos, el Gobierno nacional presentó los lineamientos del proyecto de ley que busca reformar el actual régimen de Zona Fría. Esta normativa, que hoy otorga descuentos de entre el 30% y el 50% en las facturas de gas por criterios geográficos, será reemplazada por un modelo de asistencia basado en la capacidad de pago de los hogares.
El proyecto apunta a desmantelar lo que el Ministerio de Economía considera una "distribución ineficiente de recursos", donde usuarios de altos ingresos reciben subsidios por el solo hecho de residir en determinadas localidades, independientemente de su situación patrimonial.
Los ejes de la reforma: de lo geográfico a lo social
La propuesta oficial se centra en tres pilares fundamentales que cambiarán la forma en que se factura el gas en gran parte del país:
Focalización del beneficio: El subsidio dejará de ser automático para todos los residentes de las zonas declaradas como "frías". En su lugar, se integrará a la Canasta Básica Energética (CBE), un esquema que cruza datos de ingresos y consumo para asistir solo a quienes el gasto energético les represente un porcentaje excesivo de su salario.
Eliminación de la duplicidad: El Gobierno detectó que muchos usuarios perciben simultáneamente el beneficio de Zona Fría y los subsidios por segmentación energética (N2 y N3). El nuevo proyecto busca unificar estas transferencias para evitar distorsiones.
Criterio de necesidad: Se priorizará a los hogares que no cuentan con acceso a la red de gas natural y dependen de garrafas, un sector que históricamente ha pagado costos más altos que los usuarios residenciales de red.
El impacto en las facturas y el ahorro fiscal
De aprobarse la ley, millones de usuarios en provincias como Mendoza, San Juan, Salta (Puna) y la región patagónica, así como en el sur de la provincia de Buenos Aires, verán una actualización en sus boletas. Si bien el precio del gas en boca de pozo ya ha subido, la eliminación del descuento por Zona Fría significará un incremento adicional en el componente de "cargo por m3" para los sectores que queden fuera del nuevo criterio de vulnerabilidad.
Desde el Palacio de Hacienda estiman que esta medida permitiría un ahorro fiscal significativo, reduciendo el déficit del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas, el cual se financia con un recargo que pagan todos los usuarios del país en sus facturas.
El debate en el Congreso
La iniciativa promete un fuerte debate parlamentario. Legisladores de diversas provincias afectadas ya han manifestado su preocupación, argumentando que el clima extremo en ciertas regiones hace que el consumo elevado de gas no sea un lujo, sino una necesidad de supervivencia.
Por su parte, el oficialismo sostiene que el sistema actual es insostenible y que la reforma es necesaria para asegurar que "el subsidio llegue realmente a quien no puede pagarlo", eliminando las transferencias a sectores de ingresos medios y altos que hoy están cubiertas por el resto de los contribuyentes.