La participación femenina total en el sector ronda el 13%, una cifra que, aunque viene en aumento, sigue siendo baja
En el Día de la Industria Minera, los números oficiales muestran un avance sostenido de la participación femenina en el sector, aunque el desafío de la representación sigue siendo estructural.
En enero de 2026, el empleo minero en Argentina totalizó 39.698 puestos de trabajo, con una leve caída del 0,3% respecto al mismo mes del año anterior. Sin embargo, en ese escenario de contracción general, el empleo femenino se movió en sentido contrario: creció un 3,1% interanual, sumando 158 nuevos puestos de trabajo para llegar a los 5.225.
La diferencia con el empleo masculino, que cayó 0,8% en el mismo período, no es un dato menor. Mientras el sector perdía 294 puestos de trabajo para hombres, las mujeres ganaban terreno.
El litio lidera la participación; los metalíferos, el crecimiento
El análisis por rubros revela dinámicas distintas. El sector de minerales metalíferos es el que más mujeres emplea en términos absolutos, con 1.756 puestos, y también el que más creció: un 10,2% interanual, equivalente a 162 nuevos empleos femeninos.

Pero si se mide en términos relativos —es decir, qué proporción del total de empleados de cada rubro son mujeres— el liderazgo lo tiene el litio. Con 1.121 mujeres sobre el total de su fuerza laboral, el rubro alcanza una participación femenina del 20,7%, la más alta de la industria.
En el otro extremo, las rocas de aplicación y los minerales combustibles registraron caídas interanuales en el empleo femenino del 1,0% y 3,0%, respectivamente, señalando que el avance no es uniforme en todos los segmentos.
El 13%: un techo que la industria reconoce
Los datos de la Secretaría de Minería confirman lo que Women in Mining Argentina (WIM Argentina) viene señalando desde hace años: la participación femenina total en el sector ronda el 13%, una cifra que, aunque viene en aumento, sigue siendo baja —especialmente en áreas operativas y de decisión.
En ArMinera 2025, WIM Argentina —en colaboración con Poliarquía Consultores— presentó un informe titulado "Desafíos y Necesidades Educativas y Laborales en el Sector Minero", que advirtió que la participación femenina es especialmente reducida en roles operativos y de conducción, y recomendó implementar políticas de equidad con enfoque territorial y programas de mentoría.
El estudio también alertó que el 72% de las empresas consultadas tiene dificultades para incorporar personal local con formación adecuada, y que las comunidades cercanas a los yacimientos no están recibiendo la capacitación necesaria para integrarse al sector.
WIM Argentina: 15 años construyendo comunidad
WIM Argentina es la representación nacional de International Women in Mining (IWiM) y trabaja desde 2010 —inicialmente desde el ámbito de FUNDAMIN— para conectar a la industria minera argentina con una agenda de equidad e igualdad de oportunidades. Hoy agrupa a más de 51 empresas miembro, entre operadoras y proveedoras, y actúa como plataforma de articulación entre el sector privado, el Estado y la academia.
En ese marco, WIM Argentina y la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) formalizaron recientemente una alianza para incorporar perspectiva de género en la infraestructura minera. Una señal de que la agenda de inclusión está ganando escala institucional.
La oportunidad que viene
El contexto no podría ser más propicio. Con más de USD 30.000 millones en inversiones aprobadas bajo el RIGI y una demanda laboral sin precedentes que se avecina para los megaproyectos de cobre en San Juan, la industria enfrenta una oportunidad concreta para acelerar la incorporación femenina —no solo como política de equidad, sino como respuesta a una necesidad productiva real.
El informe de WIM Argentina propone la creación de planes de formación técnica específicos para cada etapa de los proyectos mineros, con contenidos de sostenibilidad, automatización y relaciones comunitarias, y destaca la urgencia de federalizar la oferta educativa para reducir asimetrías entre regiones.
En el Día de la Industria Minera, el avance del empleo femenino es una buena noticia. Pero los propios actores del sector advierten que para que ese 13% se convierta en una proporción verdaderamente representativa, la capacitación, la mentoría y las políticas activas no pueden ser opcionales.