Roque Benavides advirtió que el mundo enfrentará en 2035 un déficit de cobre del 35%, y que Perú tiene la mayor cartera de proyectos sin desarrollar del continente.
El Perú concentra 19 de los 67 proyectos de cobre identificados en América, equivalente al 28,4% del total regional, superando a Canadá, Chile y Estados Unidos en volumen de proyectos sin desarrollar.
Así lo afirmó el ingeniero Roque Benavides Ganoza, presidente del directorio de Compañía de Minas Buenaventura, durante su exposición en ExpoCobre 2026, donde señaló además que el país se ubica en uno de los cinturones polimetálicos más prolíficos del mundo.
Un déficit que se viene y una oportunidad que no puede perderse
La urgencia de activar esa cartera tiene un contexto global preciso. Según Jonathan Price, CEO de Teck Resources de Canadá, en 2035 habrá un déficit de cobre del 35% a nivel mundial. "Esta es una gran oportunidad para el Perú", afirmó Benavides, subrayando que la demanda creciente impulsada por la electrificación, la transición energética y la fabricación de baterías posiciona al metal rojo como un insumo estratégico cuya escasez proyectada ya genera señales de alerta en los mercados internacionales.
Los números del portafolio respaldan esa lectura: los proyectos de cobre encabezan la Cartera de Exploración Minera 2025 con 48 iniciativas y una inversión total de US$ 612 millones, representando el 58,9% del portafolio total. Ica, Puno y Apurímac concentran la mayor parte de estos activos.
Desafíos estructurales que frenan la ejecución
Sin embargo, Benavides fue directo al señalar los obstáculos que limitan la capacidad del Perú para capitalizar ese potencial. La corrupción, la inseguridad, la informalidad, el centralismo y la minería ilegal son los factores estructurales que más preocupan al sector. A ello se suma la creciente complejidad para obtener habilitaciones, un proceso que el ejecutivo calificó de excesivamente lento, combinado con un clima social cambiante que hace cada proyecto más desafiante de ejecutar.
Minería y reducción de la pobreza
Benavides también puso en perspectiva el impacto económico potencial de la actividad. Si los proyectos mineros y agropecuarios avanzan de acuerdo a las proyecciones, hacia 2035 la pobreza monetaria en el Perú podría reducirse aproximadamente al 5% de la población, lo que implicaría que cerca de 8 millones de personas saldrían de esa condición respecto a 2023, representando una caída de alrededor de 24 puntos porcentuales.