El informe anual de Ember revela un crecimiento sin precedentes en la capacidad solar mundial, superando por primera vez a la energía eólica y consolidándose como la fuente de electricidad de mayor expansión jamás registrada.
El año 2025 será recordado como un punto de inflexión en la historia de la transición energética. Según el último informe de la organización Ember, el mundo experimentó un aumento en la generación de energía solar de 636 Teravatios-hora (TWh), una cifra que, por sí sola, equivale al doble de la demanda eléctrica total del Reino Unido. Este crecimiento no solo rompió récords anteriores, sino que subraya la velocidad a la que la tecnología solar está reconfigurando el mapa eléctrico mundial.
El salto en la generación solar de 2025 fue un 33 % superior al registrado en 2024 y casi el doble del observado en 2023. Para dimensionar la magnitud del fenómeno, el informe destaca un paralelismo geopolítico: el crecimiento solar del año pasado superó la electricidad que se podría haber generado a partir de todas las exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL) que transitaron por el estratégico Estrecho de Ormuz durante ese mismo periodo.
La energía solar ha dejado atrás a sus competidores renovables. Su crecimiento fue más del triple que el de la energía eólica —la segunda fuente con mayor expansión— y casi 18 veces mayor que el del gas natural. Con la excepción del rebote del carbón tras la pandemia de 2021, el ascenso solar de 2025 representa el mayor aumento anual de generación de cualquier fuente eléctrica jamás registrado.
Factores clave de la "Revolución Solar"
El éxito de esta tecnología no es casual. Entre 2015 y 2024, los precios de los paneles solares cayeron un 90 %, lo que ha permitido una adopción masiva. Solo en 2025, el mundo añadió la cifra récord de 647 Gigavatios (GW) de capacidad solar.

Durante la última década, la generación solar ha duplicado su volumen aproximadamente cada tres años, pasando de cubrir una fracción marginal a representar el 8,7 % de la generación global. En los últimos tres años, la energía solar ha sido responsable de cubrir la mitad del crecimiento de la demanda eléctrica mundial, consolidándose como la herramienta más eficaz para la descarbonización.
El mapa del liderazgo: China, EE. UU. y el auge emergente
China continúa siendo el epicentro de esta transformación. A pesar de la transición hacia modelos de mercado y la eliminación de ciertos incentivos, el gigante asiático añadió 336 TWh en 2025, representando más de la mitad del aumento global. Con una generación total de 1175 TWh, China produce actualmente más energía solar que toda la OCDE combinada.

En segundo lugar, Estados Unidos registró un aumento de 85 TWh, cubriendo el 65 % del crecimiento de su propia demanda eléctrica nacional. Por su parte, la India y Pakistán emergieron como los nuevos motores de crecimiento. Pakistán, en particular, se ha convertido en uno de los mercados de más rápido crecimiento en el mundo, triplicando su participación solar en solo tres años, alcanzando un 18,8 % en 2025.
La nueva normalidad: Países con más de un 10 % de solar
La adopción de la energía solar ya no es patrimonio exclusivo de las grandes potencias. Según Ember, 50 países generaron más de una décima parte de su electricidad a partir de fuentes solares en 2025, un salto considerable frente a los solo 15 países que alcanzaban ese umbral en 2020.
Hungría y Chile lideran esta adopción en términos de porcentaje de su matriz, superando ambos el 25 % de su electricidad total gracias a políticas de apoyo gubernamental sostenidas. A nivel individual, Australia mantiene su liderazgo per cápita, con un 43 % de sus hogares equipados con paneles solares residenciales.
El informe concluye con una realidad ineludible: la energía solar ya no es una fuente alternativa, sino el pilar central sobre el cual se está construyendo el nuevo sistema eléctrico global, impulsado por una caída de costos y una voluntad política que, cada vez más, se traduce en gigavatios instalados.