La inversión minera en Perú acumuló más de US$ 871 millones en el bimestre enero-febrero de 2026, registrando un incremento del 35,7% respecto al mismo período de 2025.
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) informó que la inversión minera en el Perú superó los US$ 871 millones en el acumulado enero-febrero de 2026, registrando un crecimiento del 35,7% respecto al mismo período del año anterior. El dato surge del Boletín Estadístico Minero (BEM) publicado por la Dirección General de Promoción y Sostenibilidad Minera (DGPSM).
A nivel territorial, la inversión se concentró en cuatro regiones: Arequipa, Ica, Moquegua y Apurímac, que en conjunto representaron el 53,9% del total nacional, consolidándose como los principales focos de dinamismo del sector.
Infraestructura: el rubro de mayor expansión
La inversión en infraestructura alcanzó US$ 150 millones en febrero de 2026, con un incremento del 33,1% respecto a enero y un crecimiento del 140,5% frente a febrero de 2025. El desempeño refleja una aceleración en la ejecución de obras de soporte operativo, ampliación y optimización de instalaciones mineras a lo largo del territorio nacional.
Equipamiento minero: el salto más contundente
El rubro de equipamiento minero registró US$ 91 millones en febrero, con un alza del 115,0% interanual, la variación más pronunciada del período. El resultado evidencia una marcada intensificación en la adquisición de equipos para operaciones tanto a tajo abierto como subterráneas, señal de que las empresas apuestan por mayor capacidad productiva en el corto plazo.
Exploración, desarrollo y plantas de beneficio, en expansión
La inversión en exploración ascendió a US$ 52 millones en febrero, con un crecimiento del 32,7% interanual, reflejando una mayor actividad exploratoria a nivel nacional. El rubro de desarrollo y preparación sumó US$ 72 millones, con un alza del 68,1%, mientras que plantas de beneficio alcanzó US$ 71 millones con un incremento del 18,4% respecto a febrero de 2025. Finalmente, el rubro Otros registró US$ 39 millones, con un crecimiento del 26,4% interanual, evidenciando mayor dinamismo en inversiones complementarias dentro de las unidades mineras.