El Sernageomin y la Embajada de Brasil en Chile avanzaron en una agenda de cooperación técnica orientada a fortalecer la seguridad y la normativa minera, en línea con una creciente articulación regional en el sector.
El encuentro, encabezado por autoridades técnicas del organismo chileno junto a representantes diplomáticos brasileños, tuvo como eje principal coordinar acciones para un futuro acuerdo de colaboración con la Agencia Nacional de Minería (ANM).
Durante la reunión se definieron los principales ejes de trabajo conjunto, centrados en el intercambio de experiencias en áreas críticas para la actividad minera.
Entre los temas destacados figuran: Estabilidad de faenas y control geotécnico; Estándares de seguridad operativa; Procesos de elaboración normativa; Mecanismos de fiscalización en terreno
El objetivo es aprovechar la experiencia chilena —considerada una referencia regional en regulación y control— para fortalecer las capacidades institucionales de Brasil en estos ámbitos.
Desde el gobierno brasileño manifestaron interés en profundizar el conocimiento del sistema técnico chileno, particularmente en lo vinculado a la supervisión de operaciones y la gestión de riesgos.
La cooperación busca generar una “sinergia regional” que permita elevar los estándares de seguridad minera, tomando como base la experiencia acumulada por Chile en fiscalización y normativa.
Próximos pasos hacia un acuerdo formal
Como resultado del encuentro, ambas partes acordaron avanzar en una nueva sesión técnica durante la segunda semana de mayo. En esa instancia, equipos especializados del Sernageomin presentarán contenidos específicos y profundizarán en áreas de interés común.
Este proceso apunta a sentar las bases de un Memorándum de Entendimiento (MoU) entre ambos países, que formalice la cooperación y permita implementar acciones concretas en seguridad, regulación y sostenibilidad minera.
La iniciativa se inscribe en una tendencia donde los países buscan fortalecer sus marcos regulatorios frente a los desafíos de una industria cada vez más compleja y exigente en términos ambientales y de seguridad.
En ese escenario, la articulación entre Chile y Brasil aparece como un paso relevante para consolidar estándares comunes en la región y mejorar la competitividad del sector a nivel global.