Sheinbaum recibió a la presidenta de Petrobras para trazar una hoja de ruta de cooperación en exploración, producción y biodiésel.
La presidenta Claudia Sheinbaum se reunió en Palacio Nacional con la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, para establecer una colaboración con Pemex en exploración, producción, transformación de petróleo y producción de biodiésel.
Al encuentro asistieron la secretaria de Energía, Luz Elena González; el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla; y el subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Vidal Amaro, junto a directivos de Petrobras.
El origen: una propuesta de Lula
El acercamiento tiene su origen en una propuesta del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien la planteó durante una llamada con Sheinbaum, destacando la experiencia de Petrobras en extracción submarina como solución para los yacimientos mexicanos en aguas profundas del Golfo de México, donde Pemex tiene poca trayectoria propia. La producción actual de la empresa mexicana ronda 1,6 millones de barriles diarios y el país busca estabilizarla y diversificar su matriz energética.
Tecnología de aguas profundas y biocombustibles
Petrobras está especializada en operaciones en aguas profundas y ha buscado expandirse al extranjero para reponer sus reservas. Actualmente no tiene operaciones en México, por lo que la colaboración abriría un campo inédito para ambas empresas. La agenda también incorpora el desarrollo de biodiésel a mayor escala, una iniciativa que busca fortalecer la producción de combustibles alternativos en la región.
Un acuerdo energético sobre una base comercial sólida
La alianza entre Pemex y Petrobras no surge en el vacío: se apoya en una relación bilateral entre México y Brasil que viene ganando profundidad. Brasil es el segundo socio comercial de México en América Latina, y ambos países identifican sectores de alta complementariedad que van más allá de los hidrocarburos: el automotriz, la agroindustria, las energías renovables y la tecnología son áreas donde la cooperación puede generar cadenas de valor regionales más eficientes y competitivas.
En ese marco, la integración entre dos de las mayores petroleras estatales del continente no solo apunta a resolver necesidades operativas de Pemex, sino que refuerza la arquitectura de una relación estratégica de largo plazo entre las dos economías más grandes de América Latina.
No se informó la firma de contratos concretos al término del encuentro, aunque ambas partes establecieron una ruta de trabajo conjunto para avanzar en los ejes acordados.