Darío Zegarra presentó tres ejes de acción inmediata para el próximo gobierno, advirtiendo que el principal cuello de botella del sector minero peruano ya no es geológico sino institucional.
El presidente del IIMP presentó tres propuestas para los primeros 100 días del próximo gobierno: combate integral a la minería ilegal, simplificación de la tramites y capitalización de la ventana geopolítica abierta por los acuerdos internacionales en minerales críticos.
El Perú enfrenta una paradoja: cuenta con uno de los mayores potenciales geológicos del mundo en minerales críticos, pero su capacidad para traducir ese recurso en inversión concreta se ve limitada por factores institucionales que otros países están aprovechando. Esa fue la advertencia central que planteó Darío Zegarra, presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), durante el Jueves Minero "Minería: oportunidad global y la tarea pendiente del Perú".
"La oportunidad estratégica del Perú en minerales críticos es hoy mayor que hace pocos años. Nuestro principal cuello de botella ya no es geológico: es institucional", afirmó Zegarra, quien presentó una agenda concreta de tres ejes para los primeros 100 días del próximo gobierno.
Primer eje: la minería ilegal como amenaza de gobernabilidad
La primera propuesta apunta a enfrentar la minería ilegal desde un enfoque integral que combine seguridad, trazabilidad y control territorial. "La minería ilegal debe ser tratada como una amenaza de seguridad y gobernabilidad", remarcó Zegarra. En esa línea, el expresidente del IIMP Víctor Gobitz profundizó en la necesidad de trazabilidad desde las plantas concentradoras. "No necesitamos ampliar el Reinfo, necesitamos trazabilidad y lograr que aguas arriba en las minas se haga un trabajo correcto", señaló, y planteó además una mayor coordinación entre Senace y la Autoridad Nacional del Agua (ANA).
Segundo eje: simplificación de los permisos
El segundo componente de la agenda apunta directamente a la reforma regulatoria. Zegarra advirtió que si el Perú no mejora la predictibilidad de sus permisos, otros países con menor dotación mineral pero mayor agilidad burocrática pueden capturar antes la inversión que hoy busca destinos seguros en la región.
Juan José Herrera, otro expresidente del IIMP, fue concreto en su diagnóstico: "Lo que necesitamos en el Minem es un sistema de seguimiento para todo lo que es la gestión de permisos, debidamente conectado con los entes fiscalizadores". La digitalización y la simplificación administrativa fueron señaladas como herramientas clave para reducir los plazos de ejecución de proyectos.
Tercer eje: capitalizar la ventana geopolítica
El tercer eje busca que el Perú aproveche los acuerdos internacionales y memorandums de entendimiento en minerales críticos para posicionarse como socio hemisférico estratégico. "El Perú sí puede posicionarse como socio hemisférico clave, pero solo si logra unir tres agendas: combate a la ilegalidad, reforma de permisos y desarrollo de cadenas de suministro", sostuvo Zegarra.
Antonio Samaniego, tercer expresidente del IIMP presente en el panel, subrayó la necesidad de que el Estado declare explícitamente su vocación minera y fortalezca a los gobiernos regionales. "El Perú tiene que declararse un país minero. Tenemos que controlar la informalidad con entes que otorguen permisos, que controlen explosivos y que tengan presencia en campo", indicó.
Una narrativa única para el sector
Zegarra cerró su intervención con un llamado al consenso político. Más allá del color del próximo gobierno, consideró que la minería peruana necesita que se unifiquen tres conversaciones que hoy corren por carriles separados. "Tenemos la oportunidad de convertir una conversación dispersa en una narrativa única: más seguridad, más formalidad y más integración geopolítica estratégica si ordenamos nuestra gobernanza minera", concluyó.