Jaguar Uranium Corp. anunció el inicio formal de su plan de exploración en el Proyecto Huemul en Mendoza, que concentra uranio, cobre y vanadio.
Jaguar Uranium Corp. anunció el inicio formal de su plan de exploración en el Proyecto Huemul, ubicado en la zona minera de Malargüe, provincia de Mendoza. El proyecto abarca 27.700 hectáreas y se centra en la histórica mina Huemul, puesta en marcha en 1955 y operada durante veinte años por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) de Argentina.
Durante ese período se procesaron aproximadamente 130.000 toneladas de mineral en la planta de Malargüe, con leyes históricas de 0,21% de uranio, 2,0% de cobre y 0,11% de vanadio, que ponen de manifiesto la naturaleza polimetálica del distrito. Según la empresa, la producción cesó a mediados de la década de 1970 principalmente por los bajos precios del uranio, no por razones geológicas ni metalúrgicas.
Posicionado en el centro de la estrategia estadounidense
El lanzamiento del plan exploratorio se produce en un contexto de alta relevancia geopolítica. El 4 de febrero de 2026, el Secretario de Estado Marco Rubio convocó en Washington la primera Reunión Ministerial de EEUU sobre Minerales Críticos, donde el Subsecretario Christopher Landau y el canciller argentino Pablo Quirno firmaron “Framework Instrument for Securing of Supply in the Mining and Processing of Critical Minerals“. El acuerdo establece un marco para facilitar la cooperación y el apoyo a proyectos argentinos de minerales críticos que califiquen, incluyendo la posibilidad de solicitar financiamiento a través de instituciones como el Banco EXIM y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de EEUU (DFC), sujeto a los criterios de elegibilidad, debida diligencia y procesos de aprobación aplicables.
Acuerdo con el Gobierno de Mendoza
En marzo, Jaguar formalizó un Acuerdo de Colaboración con el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza, organismo con autoridad reguladora directa sobre la exploración minera en la provincia. El convenio establece asistencia técnica en estudios geológicos, ambientales, legales y económicos; intercambio estructurado de información; capacitación profesional; y coordinación de prácticas ambientales y comunitarias. Tiene una vigencia inicial de un año, renovable por mutuo acuerdo.
Programa en dos fases
El plan de exploración se desarrollará en dos etapas:
La Fase I contempla el muestreo de control y la revisión sistemática de datos históricos de trincheras para construir un modelo geológico de escritorio que sirva de base para la estimación moderna de recursos.
La Fase II avanzará hacia la prospección superficial a escala de distrito en todo el paquete de concesiones, apuntando a delimitar la extensión de la mineralización de uranio, cobre y vanadio con métodos que nunca antes se aplicaron en el área.
Las actividades de campo comenzarán tras la presentación y aceptación del Estudio de Referencia Ambiental, previsto para el próximo mes, sujeto a la obtención de las aprobaciones regulatorias correspondientes.