Reveló un plan secuencial para reactivar Agua Rica en 2028 y desarrollar El Pachón. Destacó que el RIGI igualó las condiciones de competitividad con Chile y Perú.
El sector minero argentino ha recibido una validación de escala global. Durante su participación en el AmCham Summit 2026, Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina, anunció una hoja de ruta estratégica que prevé una inversión masiva de US$ 13.500 millones. El objetivo de la multinacional suiza es claro: reactivar la producción de cobre en el corto plazo y garantizar una cadena de suministro que se extienda por los próximos 70 años.
De "Cuidado y Mantenimiento" a la aceleración total
La historia de Glencore en Argentina está ligada a Bajo de la Alumbrera, el icónico yacimiento que cesó su producción en 2018. Pérez de Solay explicó que, tras años de mantener los activos en care and maintenance (cuidado y mantenimiento) debido a la baja del precio del cobre y la inestabilidad macroeconómica, la compañía ha decidido "acelerar a fondo".
"Hoy estamos en una situación en la que tenemos capacidad de poner cobre argentino en el mercado de vuelta en el año 2028, a partir del reinicio de Agua Rica", afirmó el ejecutivo, marcando una fecha concreta para el retorno de Argentina al mercado exportador de cobre.
El Plan Maestro: MARA y El Pachón
La estrategia de Glencore se basa en un desarrollo secuencial y ordenado que busca mostrar resultados rápidos mientras se construyen los proyectos de mayor envergadura:
Proyecto MARA (Catamarca): Con una inversión de US$ 4.500 millones, Glencore planea utilizar la infraestructura existente de Alumbrera para procesar el mineral de Agua Rica. Esto permitirá producir cobre en 2028 y extender la vida útil por 25 a 30 años más.
El Pachón (San Juan): Representa una inversión de US$ 9.000 millones solo en su primera etapa. Pérez de Solay proyecta que este gigante sanjuanino podría estar produciendo hacia el año 2034.
"En menos de diez años estamos haciendo un tremendo desarrollo de cobre en Argentina, capturando una oportunidad única", subrayó el CEO.
El RIGI como nivelador de la cancha
Para Pérez de Solay, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) fue el factor determinante para destrabar estos proyectos. Antes de esta normativa, la carga impositiva y la incertidumbre legal hacían que Argentina fuera menos competitiva que sus vecinos.
"El RIGI viene a equilibrar la situación con países como Chile y Perú. Argentina tenía un government take (la renta que se lleva el Estado) muchísimo más alto. El RIGI estabilizó eso, otorgando condiciones de estabilidad fiscal y legal a 30 años", explicó.
Minería Federal: Desarrollo para el Interior
Más allá de las cifras macroeconómicas, el ejecutivo destacó el "sentido federal" de la minería. Al desarrollarse en el cordón del oeste y noroeste del país, la actividad derrama beneficios directos en infraestructura, trabajo y formación técnica en las provincias.
"La belleza de la minería es que desarrolla el interior. Queremos que los beneficios lleguen rápido a las comunidades. La transmisión de energía es eléctrica y la demanda global es firme; Argentina tiene la oportunidad de ser un actor preponderante", concluyó.
Con el respaldo de Glencore y la implementación del RIGI, Argentina se encamina a romper su "sequía de cobre" desde el cierre de Alumbrera. El plan secuencial propuesto por Pérez de Solay no solo asegura divisas y empleo en el corto plazo, sino que posiciona al país como un socio confiable para la revolución tecnológica y la electrificación global durante el resto del siglo XXI.