La Secretaría de Energía de la Nación Argentina formalizó la extinción del permiso de exploración en el bloque offshore CAN_109 tras la renuncia de las empresas adjudicatarias
En una decisión que reconfigura el mapa de exploración hidrocarburífera costa afuera, la Secretaría de Energía de la Nación Argentina dispuso la extinción del permiso de exploración sobre el área CAN_109, ubicada en la plataforma continental argentina, y su reversión al Estado nacional.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 87/2026, luego de que las empresas Shell Argentina S.A. y QP Oil and Gas S.A.U. notificaran formalmente su decisión de no avanzar al segundo período exploratorio y renunciar al área.
Cumplimiento total de compromisos
Según surge de los informes técnicos oficiales, las compañías cumplieron con la totalidad de las inversiones comprometidas durante el primer período exploratorio del bloque, adjudicado en el marco de la Ronda 1 del offshore argentino lanzada en 2018.
Asimismo, la autoridad energética confirmó que no se registraron incumplimientos en materia ambiental, en línea con la normativa vigente para la exploración costa afuera.
En el plano económico, también se verificó el pago completo del canon correspondiente al período fiscal 2025, que ascendió a más de $361,5 millones, abonados en dos tramos durante ese año.
Un bloque clave de la Ronda Offshore
El área CAN_109 forma parte del conjunto de bloques adjudicados en el Concurso Público Internacional Costa Afuera N°1, impulsado bajo el marco de la Ley 17.319 de Hidrocarburos Argentina, que regula la exploración y explotación de hidrocarburos en el país.
En ese contexto, el permiso había sido otorgado en 2019 a un consorcio integrado por Shell y la compañía vinculada a Qatar Petroleum, con el objetivo de avanzar en la exploración de recursos en el Mar Argentino.
Posteriormente, el proyecto había recibido sucesivas prórrogas —primero por dos años en 2022 y luego por doce meses en 2025— para completar el programa exploratorio inicial.
Reversión al Estado y escenario abierto
Con la extinción del permiso, el bloque CAN_109 vuelve a estar bajo control del Estado nacional, en línea con lo establecido por la legislación vigente que regula las concesiones hidrocarburíferas.
Este movimiento abre interrogantes sobre el futuro del área, que podría ser incluida en futuras rondas licitatorias o reconfigurada dentro de la estrategia offshore del país.
La decisión se inscribe en un contexto más amplio en el que Argentina busca reimpulsar la exploración costa afuera como complemento al desarrollo no convencional de Vaca Muerta, con el objetivo de diversificar su matriz energética y ampliar el horizonte exportador.
Señales para la industria
Si bien la salida del consorcio del bloque CAN_109 marca un punto de inflexión, desde el Gobierno destacaron que el proceso se dio en cumplimiento pleno de las obligaciones contractuales, lo que refuerza la seguridad jurídica del esquema vigente.
En ese sentido, la experiencia deja como saldo un precedente relevante: las empresas pueden cumplir sus compromisos exploratorios y, aun así, optar por no avanzar a fases posteriores, en función de sus estrategias globales o resultados técnicos.
El desafío hacia adelante será sostener el atractivo del offshore argentino en un escenario internacional competitivo, donde la previsibilidad regulatoria, los incentivos económicos y la calidad de los recursos serán determinantes para captar nuevas inversiones.