En el principal foro empresarial del país, los gobernadores Alberto Weretilneck y Alfredo Cornejo coincidieron en la centralidad de la estabilidad macroeconómica y las reglas claras para captar capitales. Diferentes estrategias provinciales convergen en un mismo objetivo: posicionarse como polos productivos en energía, minería y agroindustria.
En el marco del AmCham Summit 2026, los gobernadores de Río Negro y Mendoza presentaron sus modelos de desarrollo y estrategias para atraer inversiones, en un contexto donde las provincias buscan ganar protagonismo en la agenda económica nacional.
Durante su exposición, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacó que su provincia avanza sobre cuatro pilares clave: estabilidad política, previsibilidad económica, seguridad jurídica y consenso social.
“La provincia tomó la decisión de garantizar reglas claras para las inversiones, con estabilidad en el tiempo y compromiso de todos los sectores”, afirmó el mandatario, al tiempo que subrayó el objetivo de posicionar a Río Negro como un actor central en el desarrollo energético regional.

En esa línea, el modelo rionegrino combina incentivos fiscales y herramientas de financiamiento. Entre las medidas, Weretilneck resaltó la reducción del 60% en Ingresos Brutos para consumos energéticos, la creación de nuevas áreas industriales con beneficios fiscales y la implementación de instrumentos como el FOGARIO.
El mandatario también puso énfasis en la diversificación productiva —con foco en turismo, agro, minería y energía— y anticipó un hito para el sector: la próxima exportación de oro y plata desde Calcatreu.
Además, vinculó la estrategia provincial con el desarrollo de infraestructura clave, al advertir que “la complementariedad entre provincias” dependerá de mejorar la logística vial, energética y ferroviaria para reducir costos y ganar competitividad.
Mendoza: previsibilidad, orden fiscal y reforma impositiva
Por su parte, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, centró su discurso en la necesidad de sostener el rumbo macroeconómico y profundizar reformas estructurales para potenciar la inversión.
“No hay que cambiar el rumbo de la macroeconomía. Es imprescindible que continúe de esta manera”, sostuvo el mandatario durante el panel federal del encuentro.

Durante su exposición, Cornejo expresó que “Mendoza está muy bien preparada para lo que viene, porque ha hecho su tarea en el Estado” y detalló que “ha reducido su gasto público en la última década 4 puntos porcentuales en relación con el Producto Bruto Geográfico» (PBG). Además, explicó que hay una menor carga impositiva provincial sobre el sector privado y remarcó que “el gasto público está controlado y va en descenso”.
A esto le sumó que Mendoza se concentra “en las funciones sustantivas de educación pública, salud pública, seguridad, administración de justicia y transporte público”. Asimismo, sostuvo que Mendoza ha hecho esa tarea también en materia de seguridad jurídica y destacó que “es la única provincia que no ha entrado en default en la historia de este país, por lo que considero que está preparada para eso”.
Luego, el mandatario puso el foco en la diversificación productiva al señalar que “Mendoza está muy enfocada en ampliar su matriz productiva” y explicó: “Hacemos desde siempre energía, petróleo convencional, pero estamos reconvirtiendo áreas, hemos estabilizado la caída y lo vamos a mejorar”. En esa línea, afirmó: “Estamos desarrollando la lengua Norte de Vaca Muerta con anuncios muy pronto y estamos desarrollando minería, en particular del cobre, pero también hay potasio, con proyectos aprobados por la Legislatura, lo que ofrece seguridad jurídica a los inversores y al desarrollo del sector”.
El Gobernador también indicó: “Nos está yendo bien en materia turística y estamos mejorando en ganadería como parte de esa diversificación productiva”. En cuanto al clima de inversiones, afirmó que “Mendoza ofrece un buen marco para las inversiones” y aclaró que “de nada vale una buena administración fiscal provincial si no hay estabilidad macro, y la estabilidad macro es responsabilidad de la Nación y la Nación está trabajando duro y bien para esa estabilidad macro”.
En materia tributaria, Cornejo destacó que hay actividades exentas de Ingresos Brutos y que todas las tasas van a la baja, además de señalar que “hay cero de Sellos en varios contratos específicos de inversión”. Sin embargo, advirtió que “Ingresos Brutos es un impuesto distorsivo, pero está muy vinculado a la coparticipación” y agregó que “hay muchos impuestos distorsivos a nivel nacional que hay que bajar”.
En ese contexto, hizo hincapié en que la mayor condición para invertir es la previsibilidad que da Mendoza y enumeró factores como un sistema institucional fuerte, una administración de justicia cada vez más ágil y un 33 % de litigiosidad.
Finalmente, Cornejo sostuvo que “el equilibrio es un objetivo que de la boca para afuera tenemos todos y lo que se ha buscado con la Ley de Coparticipación no ha contribuido a ese equilibrio regional”. Además, señaló que “con esta forma de distribuir recursos no hay incentivos para tener sector privado en algunas provincias” y concluyó que “hay que cambiar fiscalmente para tener incentivos, para tener cada vez más actividad privada en las provincias y buscar el equilibrio, haciendo funcionar los mercados con incentivos”.
Competencia y cooperación: el nuevo mapa federal de inversiones
Ambos gobernadores coincidieron en que el escenario actual muestra a las provincias compitiendo activamente por captar inversiones, en muchos casos mediante incentivos fiscales y esquemas regulatorios más atractivos.
En ese sentido, el debate en AmCham puso en evidencia una doble dinámica: por un lado, la competencia interprovincial para atraer capitales; por otro, la necesidad de coordinación en infraestructura y políticas de largo plazo.
El encuentro, que reunió a referentes políticos, empresariales y del sistema financiero, tuvo como eje el federalismo como motor del desarrollo y la construcción de condiciones estables para el crecimiento económico.
En ese marco, tanto Río Negro como Mendoza buscan consolidarse como polos estratégicos en sectores clave como energía, minería y agroindustria, apalancados en la combinación de previsibilidad, incentivos fiscales y fortalecimiento institucional.
La señal es clara: en la Argentina que busca inversiones, el protagonismo se juega cada vez más en el territorio.