El gobierno de José Antonio Kast lanzó fuertes cuestionamientos a la gestión de Codelco, en un contexto donde la principal productora mundial del metal enfrenta desafíos en producción, seguridad y eficiencia operativa.
Las críticas fueron expresadas por el ministro de Economía, Daniel Mas, durante la apertura de una conferencia internacional del cobre en Santiago, donde señaló que la compañía no está cumpliendo con sus metas productivas. Según detalló, la estatal debía alcanzar una producción anual de 1,7 millones de toneladas en 2025, pero se encuentra “al borde de 1,3 millones”, evidenciando un desvío significativo respecto a los objetivos previstos.
En ese marco, el funcionario también apuntó a problemas estructurales dentro de la compañía, particularmente en materia de seguridad. La preocupación se intensificó tras el accidente ocurrido en 2025 en la mina El Teniente —la operación subterránea más grande del mundo—, donde un derrumbe dejó seis trabajadores fallecidos y obligó a paralizar completamente las actividades. El hecho fue considerado el más grave en las últimas tres décadas para la empresa.
“El objetivo es que la seguridad, la producción y el desarrollo de las divisiones estén en el centro de Codelco”, afirmó Mas, al remarcar la necesidad de reordenar las prioridades de la compañía.
En paralelo, el presidente Kast —quien asumió recientemente el cargo— propuso avanzar con una auditoría integral para evaluar el estado de la empresa y definir posibles medidas correctivas en su gestión.
Pese a las críticas, Codelco continúa siendo un actor clave para la economía chilena. La empresa aporta alrededor del 11% de los ingresos fiscales del país y en el último año transfirió al Estado unos US$ 1.778 millones, lo que representó un incremento interanual del 16%.
A nivel global, la relevancia de la estatal también es significativa: su producción representa entre el 8% y el 10% del cobre procesado en el mundo, consolidando a Chile como líder en la industria del metal rojo, estratégico para la transición energética y el desarrollo tecnológico.
En este escenario, las definiciones del nuevo gobierno abren interrogantes sobre el futuro de Codelco y el rol que jugará en la estrategia minera chilena, en momentos en que la demanda global de cobre se proyecta en alza y la competitividad del sector vuelve a estar en el centro del debate.