El Brent trepó más de 7% hasta los US$102 por barril, mientras que el gas natural en Europa subió por encima de los 47 euros. La escalada responde al endurecimiento del conflicto en Medio Oriente y al impacto sobre una de las principales rutas energéticas del mundo.
Los mercados energéticos globales registraron una fuerte suba este lunes, impulsados por la creciente tensión en Medio Oriente y el bloqueo del estratégico Estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de hidrocarburos.
En este contexto, el precio del crudo Brent —referencia internacional— se disparó más de un 7% y superó los US$102 por barril, reflejando el temor a una interrupción significativa del suministro global.
El movimiento alcista se produce tras la decisión de Estados Unidos de avanzar con un bloqueo naval en la zona, en medio del deterioro de las negociaciones con Irán, lo que elevó el riesgo geopolítico y encendió las alertas en los mercados.
El gas también reacciona
La tensión no solo impactó en el petróleo. El gas natural en Europa también mostró un fuerte repunte, con subas superiores al 8%, superando los 47 euros por megavatio hora en los principales hubs del continente.
El incremento responde al temor de una menor disponibilidad de gas natural licuado (GNL), en un contexto en el que Europa sigue dependiendo en gran medida de importaciones para abastecer su demanda energética.
Analistas advierten que la situación podría intensificar la competencia por cargamentos de GNL entre Europa y Asia, en caso de que las restricciones en Ormuz se prolonguen o se profundicen.
El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es considerado uno de los puntos más sensibles del sistema energético global. Por allí transitan diariamente millones de barriles de petróleo y grandes volúmenes de gas.
Cualquier interrupción en esta ruta tiene un impacto inmediato en los precios internacionales, como ya se evidenció en las últimas semanas, donde la volatilidad se convirtió en la norma para los mercados energéticos.
Impacto global y señales de alerta
La suba del petróleo y del gas vuelve a poner presión sobre la inflación global y genera incertidumbre sobre la recuperación económica, en un escenario donde los costos energéticos vuelven a ocupar el centro de la escena.
Además, la escalada geopolítica podría derivar en una reconfiguración de los flujos energéticos internacionales, beneficiando a países exportadores y complicando a las economías más dependientes de las importaciones.
Con este escenario, el mercado seguirá atento a la evolución del conflicto y a posibles medidas de contingencia, como la liberación de reservas estratégicas o acuerdos de suministro alternativos.