La canadiense Blue Sky Uranium anunció el inicio de un programa de perforación diamantina en el objetivo Ivana East, ubicado a unos 10 kilómetros al noreste del depósito Ivana, dentro del proyecto Amarillo Grande, en la provincia de Río Negro.
La campaña forma parte de su estrategia para expandir el potencial del distrito y avanzar en la identificación de nuevos recursos cercanos a un activo que ya se encuentra en etapa avanzada de desarrollo.
El programa contempla hasta 1.200 metros de perforación inicial, con una primera fase de aproximadamente 850 metros destinada a testear zonas prioritarias del target. La utilización de perforación diamantina permitirá obtener testigos continuos, fundamentales para el análisis geológico y estructural, así como para refinar el modelo exploratorio.
Ivana East fue definido como un objetivo de alta prioridad a partir de la integración de datos históricos con nuevas interpretaciones geológicas. El área presenta características similares al yacimiento Ivana, particularmente en la presencia de horizontes favorables en la formación Chichinales, donde se alojan mineralizaciones de uranio en areniscas permeables cercanas al basamento.
Entre los atributos destacados, la compañía señaló que los niveles prospectivos se ubican a poca profundidad —entre 10 y 30 metros— y muestran respuestas geofísicas consistentes con unidades sedimentarias porosas, condiciones consideradas clave para la acumulación de uranio.
El inicio de esta campaña se da luego de la finalización de un programa previo en el target Ivana Gateway, donde se perforaron 1.188,5 metros y cuyos resultados finales de laboratorio se esperan para fines de abril de 2026.
La compañía destacó que estas actividades se desarrollan en el marco de un joint venture con una subsidiaria de Corporación América Group, orientado a acelerar la exploración y eventual desarrollo del proyecto.
Desde la empresa señalaron que el avance en Ivana East representa un hito clave para validar nuevos blancos dentro del distrito Amarillo Grande, con potencial de ampliar la base de recursos del proyecto en el corto y mediano plazo.
En este contexto, la estrategia de Blue Sky apunta a consolidar un pipeline de targets satélite que permitan escalar el desarrollo del uranio en Argentina, en línea con el creciente interés global por este mineral en el marco de la transición energética.