En el marco del avance del megaproyecto oleoducto Vaca Muerta Sur, el Gobierno de Río Negro ha reforzado los operativos de control y fiscalización en la zona de Allen. A través de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, la provincia busca garantizar que el tendido del ducto cumpla estrictamente con los parámetros establecidos en el Estudio de Impacto Ambiental y las normativas de preservación del suelo y recursos hídricos.
Inspectores y técnicos del área ambiental realizaron recorridas exhaustivas en los sectores donde la traza del oleoducto interactúa con la actividad productiva local. El objetivo primordial es verificar que las empresas contratistas ejecuten las tareas de zanjeo, colocación de cañerías y posterior remediación del terreno bajo los estándares de excelencia operativa exigidos por la provincia.
Desde la Secretaría de Ambiente destacaron que "la presencia en el territorio es fundamental para asegurar que el desarrollo energético conviva de manera armoniosa con el entorno natural y las economías regionales de Allen".
El oleoducto Vaca Muerta Sur es una de las obras de infraestructura más críticas para el sector de hidrocarburos no convencionales. Una vez finalizado, permitirá evacuar el crudo de la cuenca neuquina hacia el puerto de aguas profundas en Sierra Grande (Punta Colorada), facilitando la exportación a gran escala que organismos como el FMI y la AIE han identificado como vital para la seguridad energética global.
Para los actores de la industria minera y energética que siguen de cerca el Plan 4x4 de YPF y el régimen del RIGI, estos controles provinciales representan una garantía de sostenibilidad. La fiscalización rigurosa no solo protege el medio ambiente, sino que fortalece la transparencia y la previsibilidad jurídica, factores esenciales para mantener el flujo de inversiones de capital intensivo.
Además de los controles técnicos, el Gobierno provincial mantiene canales abiertos de diálogo con los propietarios de las tierras y las comunidades locales. Esta gestión de la "licencia social" es un pilar que la provincia de Río Negro considera innegociable para avanzar con los megaproyectos que transformarán la matriz exportadora de Argentina.
Con la intensificación de los controles en el tramo Allen, Río Negro reafirma que el crecimiento de Vaca Muerta debe ir acompañado de una institucionalidad ambiental robusta. Para la industria extractiva, este modelo de supervisión proactiva es el camino para asegurar que los hitos de producción —como los recientemente alcanzados en Loma Campana— se traduzcan en un desarrollo sostenible y de largo plazo para toda la región.