Neuquén ha dado un paso decisivo en la consolidación de su potencial energético al confirmar la adhesión del primer megaproyecto de infraestructura al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Con una inversión estimada en US$ 2.500 millones, la iniciativa se posiciona como el desembolso privado más importante en la historia de la provincia, orientado a maximizar la evacuación de hidrocarburos no convencionales.
Tecpetrol y GyP presentaron el proyecto Los Toldos II Este al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Se trata de un desarrollo de shale oil que prevé una inversión inicial de 2.400 millones de dólares hasta 2028 y permitirá consolidar el crecimiento de la industria hidrocarburífera en Neuquén.
El proyecto contempla la construcción de un sistema de ductos y plantas de tratamiento de última generación que permitirán eliminar los actuales cuellos de botella en la cuenca. Esta obra es fundamental para que la producción de Vaca Muerta pueda dar el salto definitivo hacia los mercados de exportación a gran escala.
Desde el Gobierno provincial destacaron que la implementación del RIGI ha sido el catalizador necesario para destrabar decisiones de inversión que se encontraban en fase de evaluación. "Estamos viendo el resultado de ofrecer reglas claras, estabilidad fiscal y previsibilidad a largo plazo", señalaron fuentes oficiales.
Los pilares del proyecto bajo el RIGI
La iniciativa se encuadra en los objetivos de seguridad energética nacional. El flujo de capital se ejecutará en un plazo de tres años, dinamizando las economías locales.
Se estima la creación de más de 3.000 puestos de trabajo directos e indirectos durante la fase de construcción. El proyecto incorpora estándares internacionales de eficiencia operativa y mitigación de impacto ambiental, en línea con las exigencias de los inversores globales.
La llegada de este megaproyecto no solo beneficia a la industria del gas y el petróleo, sino que fortalece la posición de Neuquén como el nodo logístico y energético más importante del Cono Sur. La infraestructura desarrollada bajo el RIGI servirá de base para futuros proyectos de GNL (Gas Natural Licuado) y otros derivados petroquímicos que Argentina proyecta exportar antes del 2030.
El impacto en la confianza del mercado
Para el sector inversor, el avance de Neuquén con el RIGI envía una señal contundente sobre la viabilidad de proyectos de capital intensivo en Argentina. En un contexto global donde la seguridad de suministro es prioridad —como han advertido recientemente organismos como el FMI y la AIE—, Neuquén logra posicionarse como una jurisdicción confiable y competitiva.
Este nuevo hito reafirma que el binomio entre riqueza geológica y marcos normativos robustos es la fórmula para el crecimiento. Con este megaproyecto, Neuquén no solo amplía su horizonte productivo, sino que lidera la transformación de la matriz exportadora de Argentina, convirtiendo los recursos del subsuelo en una fuente genuina de desarrollo y divisas.