En la CERAWeek de Houston, el secretario Daniel González delineó la estrategia oficial para atraer inversiones, destacó el potencial del país y anticipó nuevas oportunidades en energía y minería.
En el principal evento energético del mundo, la CERAWeek, el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, expuso la visión del Gobierno argentino para transformar al país en un actor clave del mercado global, con eje en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), el desarrollo de Vaca Muerta y el contexto geopolítico internacional.
Expectativa de nuevas inversiones y expansión del RIGI
Uno de los principales anuncios del funcionario fue la proyección de nuevas inversiones bajo el RIGI. Según consignó Infobae, el Gobierno espera sumar entre 15 y 20 nuevos proyectos antes de julio de 2027, lo que ampliaría significativamente la cartera actual.
González destacó que el régimen ya cuenta con cerca de 40 iniciativas y subrayó que uno de sus mayores atractivos es la previsibilidad: “ofrece treinta años de estabilidad regulatoria y fiscal”, señaló.
Además, el esquema contempla beneficios como reducción de impuestos, eliminación de aranceles y facilidades para exportar, lo que lo convierte en una herramienta central para captar capitales en sectores estratégicos como energía y minería.
Vaca Muerta y el foco en el desarrollo productivo
Durante su presentación, el funcionario remarcó que la estrategia oficial está enfocada en potenciar activos ya desarrollados, especialmente Vaca Muerta.
De acuerdo con Infobae, González señaló que el momento actual es más de desarrollo que de exploración, con el objetivo de ampliar los límites productivos del yacimiento no convencional.
En paralelo, también destacó oportunidades en el upstream petrolero, donde el Gobierno busca atraer nuevos operadores y ampliar la base de empresas en el país.
Los tres factores que hacen atractiva a la Argentina
En su exposición, el funcionario identificó tres elementos clave que explican el renovado interés internacional por el país. Según publicó La Nación, González afirmó: “confluyen tres factores” que configuran una oportunidad única.
El primero es el cambio macroeconómico y político. El funcionario habló de una “transformación generacional” que permitió ordenar la economía y avanzar con reformas estructurales.
El segundo es el potencial de recursos, con Vaca Muerta como eje. “Es un recurso extraordinario (...) absolutamente preparado para ser explotado”, sostuvo.
El tercer factor es el contexto geopolítico global. En un escenario marcado por conflictos internacionales, González destacó el valor de contar con recursos energéticos “lejos de zonas de conflicto”, lo que mejora la seguridad energética.
Seguridad energética y oportunidad global
El funcionario también se refirió al impacto de la coyuntura internacional, especialmente la guerra en Medio Oriente. Sostuvo que la seguridad energética se convirtió en una prioridad global, incluso por encima de la sostenibilidad.
En ese contexto, consideró que la Argentina puede posicionarse como proveedor confiable, gracias a sus recursos y a un esquema de mercado más desregulado.
Minería y cobre, el otro eje de crecimiento
Más allá del petróleo y el gas, González puso el foco en el potencial minero. Según Infobae, los proyectos presentados bajo el RIGI proyectan una producción de entre 1,5 y 2 millones de toneladas de cobre anuales en los próximos años.
En línea con esto, el funcionario destacó que la Argentina es uno de los productores de litio de mayor crecimiento y que el desarrollo del cobre representa una oportunidad estratégica en el marco de la transición energética.
Un cambio de paradigma
Las definiciones de González en Houston reflejan un cambio en la estrategia oficial: menos intervención estatal, mayor apertura a los mercados y un fuerte énfasis en atraer inversiones externas.
“Estamos desregulando, no intervenimos en los mercados de gas ni de petróleo”, afirmó el funcionario, según reconstrucciones periodísticas.
En este escenario, el Gobierno apuesta a consolidar un nuevo posicionamiento internacional basado en recursos energéticos y minerales, estabilidad normativa y un contexto global que vuelve a poner a la energía en el centro de la agenda.