El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) concretó uno de los avances más significativos de su desarrollo: el cruce del río Negro, una obra de alta complejidad técnica que marca un punto de inflexión en la infraestructura energética argentina.
El ducto ya atraviesa el cauce a la altura de Chelforó, luego de una operación ejecutada mediante perforación horizontal dirigida, una tecnología que permitió instalar la tubería a unos 25 metros de profundidad sin afectar el curso del río ni su ecosistema.
Se trata del cruce más desafiante dentro de los más de 70 pasos especiales que contempla el proyecto, y uno de los hitos determinantes para encarar la etapa final de construcción del oleoducto.
Una obra estratégica para el país
Con una extensión de 437 kilómetros, el VMOS unirá Allen con Punta Colorada, en la costa rionegrina, donde se construye una terminal portuaria destinada a la exportación de crudo.
El objetivo es resolver uno de los principales cuellos de botella de la industria: la evacuación del petróleo producido en Vaca Muerta. La nueva infraestructura permitirá ampliar la capacidad de transporte y potenciar las exportaciones energéticas del país.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacó la magnitud del proyecto y su impacto regional, al tiempo que remarcó el trabajo conjunto entre el sector público, las empresas y los trabajadores para concretar una obra considerada “de las más importantes de la Argentina en décadas”.
Impacto económico y desarrollo regional
El VMOS ya genera más de 5.000 puestos de trabajo directos e indirectos a lo largo de su traza, consolidándose como un motor de empleo y desarrollo para la provincia.
Además, el proyecto incorpora participación de empresas locales y mano de obra rionegrina, fortaleciendo el entramado productivo regional y posicionando a Río Negro como un nodo estratégico en el mapa energético nacional.
Desde el consorcio a cargo de la obra destacaron que este avance acerca la concreción de una infraestructura clave para incrementar la producción, impulsar nuevas exportaciones y consolidar a la Argentina como un actor relevante en el mercado energético global.
Tecnología y cuidado ambiental
El cruce se realizó con estándares internacionales de seguridad y bajo estrictos controles ambientales. La técnica utilizada evita intervenciones directas sobre el río y contempla la recomposición del terreno una vez finalizados los trabajos.
Este enfoque fue central para garantizar la sustentabilidad de la obra, en un entorno natural clave para la provincia.
Hacia un nuevo hub energético
Con este avance, el VMOS ingresa en su tramo final y refuerza el posicionamiento de Río Negro como eje de la energía que viene. La conexión entre Vaca Muerta y el Golfo San Matías abre la puerta a una nueva etapa de exportaciones a gran escala, con impacto directo en la balanza energética y el desarrollo económico del país.