Convocada por la Embajada Argentina en Canadá, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM)
En el marco de la convención minera internacional PDAC 2026, autoridades nacionales, provinciales y ejecutivos de las principales compañías del sector participaron en Toronto del encuentro “Definiendo la Agenda Minera 2026”, donde analizaron el estado de la industria y los desafíos para consolidar nuevas inversiones en Argentina.
La reunión se realizó el 3 de marzo en el Hotel Shangri-La, convocada por la Embajada Argentina en Canadá, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM).
Del encuentro participaron funcionarios del Gobierno nacional, gobernadores y autoridades provinciales, junto con representantes de compañías como BHP, Pan American Silver, SSR Mining, Lithium Argentina, Fortescue, First Quantum, McEwen Mining y Glencore.
Reforma de la Ley de Glaciares, señal para las inversiones
Uno de los temas centrales fue la reciente media sanción en el Senado para modificar la Ley de Glaciares, considerada por los participantes como un punto de inflexión para el sector minero.
Según se destacó durante el encuentro, la reforma apunta a brindar mayor seguridad jurídica y previsibilidad a proyectos de largo plazo, además de fortalecer el enfoque técnico en la evaluación ambiental.
También se remarcó la importancia del federalismo en la gestión de los recursos naturales, al reconocer el rol de las provincias en el control ambiental y el desarrollo de los proyectos.
Licencia social: la brecha de conocimiento
Otro de los ejes del debate fue la necesidad de mejorar la comunicación entre la industria minera y la sociedad.
De acuerdo con datos compartidos durante la reunión, solo el 20% de la población argentina afirma conocer algo sobre minería, mientras que siete de cada diez personas reconocen saber poco o nada sobre la actividad.
En ese contexto, los participantes coincidieron en que la industria debe responder con claridad a la pregunta social clave: “¿Qué hay para mí?”, es decir, cómo se traducen los proyectos mineros en beneficios concretos para las comunidades cercanas.
Prepararse para la era del cobre
El desarrollo de grandes proyectos de cobre fue identificado como uno de los principales desafíos para la minería argentina.
Los participantes señalaron que la escala de estas iniciativas exigirá importantes inversiones en infraestructura logística, transporte y energía, con especial interés en soluciones basadas en energías renovables como la solar y la eólica.
Además, se planteó la necesidad de formar capital humano y fortalecer la cadena de proveedores locales antes de que los proyectos entren en fase de construcción, para evitar una “crisis de expectativas” en las regiones mineras.
Contexto económico y alineación política
Durante el encuentro también se destacó que Argentina atraviesa un momento de alineación política entre Nación, provincias y sector privado en torno al desarrollo de la minería como motor económico.
Entre los factores considerados positivos para atraer inversiones se mencionaron la baja de la inflación, la apertura económica y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Asimismo, se destacó el vínculo estratégico con Canadá, país que concentra una parte significativa de las empresas mineras que invierten en Argentina.
Una mesa de trabajo ampliada
Otro de los resultados del encuentro fue el impulso a la creación de una mesa de trabajo ampliada, que permita coordinar políticas entre las provincias mineras y las regiones industriales del país.
El objetivo es que el desarrollo del sector no se limite a las provincias donde se ubican los proyectos, sino que genere encadenamientos productivos en toda la economía, desde proveedores industriales hasta servicios y logística.
El encuentro concluyó con un mensaje de unidad entre el sector público y privado para impulsar el crecimiento de la industria.
Los participantes coincidieron en que la minería puede convertirse en una herramienta clave para generar empleo, atraer inversiones y promover el desarrollo regional, siempre que se logre una articulación efectiva entre gobiernos, empresas y comunidades.