América Latina mantiene un rol estratégico en la minería global, pero el ranking 2025 del Fraser Institute exhibe contrastes significativos dentro de la región. En particular, Chile y Perú, las dos mayores potencias mineras sudamericanas, muestran desempeños dispares.
Chile: estabilidad y recuperación en percepción
En el Investment Attractiveness Index (IAI), Chile se ubicó en el puesto 32 de 68 con 69,17 puntos. Si bien no integra el top 20 global, logró sostener un nivel medio-alto en el ranking regional.
En el Policy Perception Index (PPI), Chile alcanzó el lugar 24, reflejando una percepción relativamente positiva sobre estabilidad regulatoria, infraestructura y sistema legal, aunque lejos de los estándares de Canadá o Australia.
En cuanto a potencial geológico, Chile obtuvo 63,33 puntos en el índice de mejores prácticas, confirmando su posición como una de las jurisdicciones más relevantes del mundo en cobre y litio.
Perú: retroceso relativo en competitividad
El caso de Perú muestra un desempeño más moderado. En el IAI se ubicó 41/68 con 64,98 puntos, por debajo de Chile y detrás de varias jurisdicciones norteamericanas y australianas.
En el índice de percepción de políticas públicas, Perú quedó en el puesto 42, reflejando preocupaciones vinculadas a conflictividad social, tiempos de permisos y estabilidad política.
No obstante, su potencial geológico sigue siendo sólido (63,64 puntos en mejores prácticas), lo que indica que la principal variable de riesgo identificada por ejecutivos es regulatoria y no geológica.
Brasil y México, en zona intermedia
Otros actores relevantes como Brasil y México aparecen en posiciones intermedias, mientras que Bolivia y Ecuador figuran entre los entornos más desafiantes de la región según la percepción empresaria.
El informe evidencia que América Latina compite hoy no solo entre sí, sino contra jurisdicciones altamente estables como Nevada, Ontario o Australia Occidental.
La conclusión para la región es clara: el potencial mineral continúa siendo una ventaja estratégica, pero la estabilidad institucional y la previsibilidad regulatoria son cada vez más determinantes para captar capital exploratorio.
MÁS ALLÁ DE LA REGIÓN SUR
Colombia es una de las jurisdicciones menos atractivas de la región para los inversionistas, ocupando el puesto 42 de 68 jurisdicciones. Si bien el potencial minero de Colombia aumentó 16,01 puntos, pasando del puesto 28 de 58 al 11 de 41, en cuanto a políticas, Colombia ocupa el puesto 57 de 68 jurisdicciones en 2025; la percepción de los mineros sobre sus políticas la convierte en una de las jurisdicciones menos atractivas para la inversión. Todos los encuestados en Colombia afirmaron que la seguridad es un importante factor disuasorio para la inversión, pero otras áreas también se deterioraron notablemente.
En particular, los mineros expresaron su mayor y creciente preocupación por la base de datos geológicos del país (+20 puntos porcentuales) y la estabilidad política (+6 puntos). Les preocupaba menos la disponibilidad de mano de obra y habilidades (-42 puntos), la infraestructura (-28 puntos) y las barreras comerciales (-25 puntos).
La puntuación IAI de México aumentó 13.25 puntos, pasando del puesto 49 de 82 jurisdicciones el año pasado al puesto 36 de 68 en 2025. La puntuación de potencial mineral de México aumentó 16.96 puntos, pasando del puesto 27 de 58 al 7 de 41. Sin embargo, México aún presenta un desempeño deficiente en materia de políticas, ubicándose en el puesto 53 de 68 en 2025. Todos los encuestados de México afirmaron que la seguridad y la estabilidad política son importantes obstáculos para la inversión.
Los inversionistas también expresaron una creciente preocupación por la disponibilidad de mano de obra calificada (+25 puntos) y las barreras comerciales (+25 puntos). Este año, la puntuación IAI de Ecuador aumentó 5.10 puntos, pero el país aún mantiene un desempeño deficiente, ubicándose en el puesto 58 de 68 jurisdicciones. Si bien el potencial mineral de Ecuador aumentó 5,83 puntos, pasando del puesto 41 de 58 al 31 de 41, el país se ubica en el puesto 59 de 68 en cuanto a políticas, lo que significa que se encuentra entre las 10 jurisdicciones con peores resultados a nivel mundial en esta categoría.
En particular, todos los encuestados de Ecuador señalaron los problemas de seguridad como un importante factor disuasorio para la inversión. Otras áreas que se deterioraron notablemente incluyen la disponibilidad de mano de obra calificada (+33 puntos) y su base de datos geológicos (+18 puntos).