El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, recibió recientemente a directivos de la minera Rio Tinto, en una reunión en la que se analizaron los avances y el futuro del proyecto Rincón Lithium, una iniciativa que aspira a una producción de hasta 50.000 toneladas anuales de litio de grado batería desde 2028.
Durante el encuentro, los ejecutivos de la compañía ratificaron una inversión de US$ 2.500 millones enmarcada en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), destinado a expandir esta operación en la Puna salteña hacia una escala comercial significativa.
El proyecto, que ya cuenta con una planta piloto en funcionamiento —Rincón 3000—, se propone alcanzar su plena capacidad mediante dos trenes de producción, comenzando con un primer módulo de 25.000 toneladas anuales de carbonato de litio y sumando el segundo tramo previsto para completar la meta de 50.000 toneladas.
Salta como hub estratégico del litio
Sáenz destacó que Salta se ha consolidado como una de las jurisdicciones más atractivas de la región para la minería de litio, con el mayor número de proyectos habilitados en el país. En ese sentido, resaltó el rol del sector dentro de la transición energética global, subrayando que la actividad debe avanzar con respeto por la licencia social y criterios de sustentabilidad ambiental. (
Por su parte, los directivos de Rio Tinto reafirmaron su compromiso de fortalecer la relación con las comunidades locales, un eje que han mantenido desde los primeros pasos del proyecto iniciado en 2022.
Además de la expansión comercial, en el corto plazo se continúa con obras complementarias, como la ampliación de la infraestructura del campamento y otros componentes logísticos vinculados al proyecto.
La iniciativa Rincón se enmarca en una tendencia de inversiones estratégicas en litio que posicionan al noroeste argentino como un actor clave en la provisión de minerales críticos para baterías, en un contexto donde la demanda global por estos materiales crece impulsada por los vehículos eléctricos y las energías renovables.
Este impulso productivo se suma a otros esfuerzos provinciales por consolidar una agenda minera sostenible y compatible con las expectativas de desarrollo local, articulando la expansión económica con el cuidado ambiental y social, en línea con los estándares vigentes y las expectativas de los mercados internacionales.