La licitación para adjudicar la concesión de la hidrovía Paraná–Paraguay, una de las principales rutas fluviales de Sudamérica por donde circula la mayor parte de las exportaciones agroindustriales y comerciales de la región, entra en una etapa decisiva este viernes 27 de febrero. Ese día vence el plazo para presentar ofertas formales y se procederá a la apertura de sobres, un paso administrativo clave que permitirá conocer qué empresas o consorcios han formalizado su interés en operar y mantener esta vía navegable estratégica por los próximos años.
Empresas con capacidad técnica para competir
Aunque las propuestas oficiales todavía no se conocen, diversos análisis del sector logístico y marítimo señalan que un grupo reducido de empresas internacionales especializadas en dragado, balizamiento y mantenimiento de vías navegables están mejor posicionadas para competir por el contrato. De acuerdo con una evaluación citada por fuentes especializadas, entre los grupos con mayor experiencia y capacidad técnica se encuentran: Jan de Nul Group, DEME, Boskalis y Van Oord.
Jan de Nul Group es una empresa belga con una larga trayectoria en obras de dragado y operación de grandes proyectos marítimos y fluviales a nivel global. Fue concesionaria históricamente de trabajos similares en la hidrovía y posee conocimiento operativo específico del río Paraná.
DEME también es un actor global líder en dragado e infraestructura marítima, con experiencia internacional en procesos complejos de mantenimiento de vías navegables.
Boskalis y Van Oord son empresas neerlandesas reconocidas por su capacidad técnica y flotas especializadas, que han participado en diversas licitaciones internacionales similares.
Además de estas firmas, el pliego permite la presentación de consorcios o alianzas entre empresas, lo que podría ampliar la lista de oferentes registrados una vez culminada la apertura de sobres este viernes.
Claves del proceso y próximos pasos
La concesión de la hidrovía incluye la operación, mantenimiento, dragado y balizamiento de la Vía Navegable Troncal —el tramo principal del sistema— por un periodo estimado en 25 años. El proceso licitatorio se diseñó con etapas escalonadas de evaluación: primero se revisarán los requisitos formales y técnicos de cada propuesta, y luego se analizarán los aspectos económicos antes de arribar a una adjudicación definitiva, que podría conocerse entre abril y mayo próximos.
El valor estimado de las inversiones vinculadas a esta concesión supera los 10.000 millones de dólares, reflejando la magnitud del proyecto y su impacto directo sobre la logística exportadora del país y la competitividad de sus sectores productivos.
Expectativas del sector y contexto
La apertura de sobres marca un punto de inflexión luego de un intento fallido de licitación previa, en la cual solo una empresa presentó oferta. Ese proceso fue declarado nulo y abrió un debate sobre transparencia, competencia y participación de actores internacionales, lo que llevó a una reorganización del pliego con mesas de trabajo y auditorías técnicas para garantizar mayor competitividad.
El foco del sector exportador, cámaras empresarias y gobiernos provinciales está en que la nueva concesión no solo asegure navegabilidad eficiente y sostenible, sino que también permita optimizar costos logísticos y fortalecer la posición del sistema fluvial como una vía de salida competitiva hacia los mercados internacionales.