El Gobierno boliviano oficializó el Decreto Supremo N° 5533, norma que elimina el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a la importación de hidrocarburos, en particular aceite crudo de petróleo, gasolinas para vehículos y diésel oil. La medida, que ya fue publicada en la Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia, tiene por objetivo hacer operativa la exención del IVA que ya estaba contemplada por ley, reducir costos tributarios para los importadores y facilitar el abastecimiento de combustibles en el país.
El decreto fue suscrito por el presidente Rodrigo Paz Pereira mediante firma digital, un mecanismo que se empleó por primera vez para la promulgación de una norma de este tipo y que permite firmar estatutos oficiales desde el exterior del país.
Exención del IVA para importadores y mercado energético
La exención del IVA beneficia tanto a personas naturales como jurídicas, públicas o privadas que importen productos energéticos específicos: aceite crudo de petróleo, gasolina para vehículos automotores y diésel oil bajo las subpartidas arancelarias detalladas en el anexo del decreto. Esta eliminación del tributo no crea un nuevo incentivo, sino que reglamenta una exención ya prevista en el artículo 9 de la Ley N° 1613 del Presupuesto General del Estado, incorporada al PGE 2026, permitiendo su aplicación efectiva.
Según analistas tributarios consultados por LexLatin, la medida busca reducir los costos financieros de los operadores que importan hidrocarburos, eliminando la obligación de pagar el IVA al momento de la importación, lo que tradicionalmente impacta la liquidez y el capital de trabajo de las empresas.
Asimismo, se espera que la liberación de estos recursos facilite mayores volúmenes de importación, mejore la logística de abastecimiento y fortalezca la capacidad de negociación en mercados internacionales, aunque su efecto directo sobre precios al consumidor final será limitado en el corto plazo debido al régimen de precios regulados vigente en Bolivia.
Implicaciones para el mercado y política tributaria
Expertos citados en la entrevista de LexLatin advierten que la exención del IVA podría marcar un precedente en la política tributaria boliviana, al utilizar una norma de naturaleza presupuestaria para otorgar beneficios fiscales que tradicionalmente se incluyen mediante leyes específicas. Según la especialista tributaria consultada, esta técnica normativa podría poner en cuestión principios de legalidad y seguridad jurídica, especialmente si se replicara en otros sectores estratégicos.
En el contexto interno, la medida se enmarca dentro de un paquete de acciones del Ejecutivo que buscan garantizar el abastecimiento de combustibles y aliviar presiones sobre los costos de importación, en un país que ha enfrentado desafíos energéticos y sociales relacionados con la disponibilidad y distribución de carburantes.
El decreto ahora queda pendiente de su reglamentación técnica por parte de la Agencia Nacional de Hidrocarburos y la Aduana Nacional de Bolivia, entidades que deberán definir los procedimientos operativos para poner en práctica la exención del IVA y asegurar su cumplimiento eficiente.