En una hoja de ruta ambiciosa para el trienio 2026–2028, la energética italiana proyecta elevar sus inversiones, expandir capacidad renovable y reforzar su presencia en infraestructura eléctrica con impacto directo en mercados clave como Europa, Iberia, América Latina y Estados Unidos.
La matriz de Endesa presentó esta semana su nuevo plan estratégico 2026–2028, con un total de inversiones brutas de aproximadamente 53.000 millones de euros, un aumento de unos 10.000 millones respecto al trienio previo. El anuncio fue difundido en el marco de su Capital Markets Day, donde la empresa delineó sus prioridades industriales, financieras y de sostenibilidad para los próximos tres años.
Redes y renovables: el corazón de la estrategia
La mayor parte de los recursos se concentrará en dos pilares fundamentales:
Negocio Integrado y energías renovables: Más de 26.000 millones de euros destinados a incrementar la capacidad instalada de generación limpia, de los cuales alrededor de 20.000 millones se enfocarán específicamente en renovables, impulsando la incorporación de unos 15.000 MW adicionales y elevando así la capacidad global del grupo a más de 80.000 MW hacia 2028.
Redes eléctricas: También más de 26.000 millones de euros irán a fortalecer, modernizar y expandir las redes de transmisión y distribución. El plan prevé que aproximadamente el 55% de estas inversiones se destinen a Italia, con una parte significativa para Iberia (a través de Endesa) y una fracción en América Latina, regiones con marcos regulatorios más estables.
El despliegue en redes permitirá que la Regulated Asset Base (RAB) del grupo crezca hasta cerca de 58.000 millones de euros hacia 2028, frente a los unos 47.000 millones estimados al cierre de 2025, lo que representa un aumento cercano al 22%.
Según la empresa, esta estrategia busca consolidar su presencia en los mercados más dinámicos del mundo, donde la demanda de energía —particularmente renovable y distribuida— continúa acelerándose. Europa y Norteamérica son ejes centrales de crecimiento, mientras que Latinoamérica seguirá siendo clave especialmente para la expansión de redes reguladas.
El plan también contempla iniciativas para clientes finales, incluyendo ofertas integradas que combinan electricidad, gas y servicios adicionales, con el objetivo de aumentar la fidelización y el valor de la base de clientes en segmentos residenciales y corporativos.
El horizonte financiero del plan 2026–2028 prevé un crecimiento del beneficio por acción (EPS) hasta rangos de entre 0,80 y 0,82 euros para 2028, desde los aproximadamente 0,69 euros proyectados para 2025, lo que implica un crecimiento compuesto anual cercano al 6%.
En paralelo, Enel busca mejorar la remuneración a los accionistas. Para 2025 se propuso un dividendo por acción de 0,49 euros, y se espera que el dividendo crezca de forma consistente en línea con el crecimiento del EPS durante todo el periodo del plan.
Además, la compañía aprobó un programa de recompra de acciones de hasta 1.000 millones de euros, que se desarrollará entre finales de febrero y julio de 2026, dentro de una estrategia más amplia para optimizar el uso de capital y devolver valor a los inversores.
Sostenibilidad y visión a largo plazo
Aunque el eje central del comunicado fue el plan 2026–2028, Enel también reafirmó compromisos en materia de sostenibilidad, con metas de reducción de emisiones alineadas con escenarios climáticos internacionales y objetivos de transición energética a más largo plazo.
La nueva estrategia se apoya en una posición financiera fortalecida durante el periodo 2023–2025, con métricas sólidas de deuda, disciplina de capital y ejecución de desinversiones para concentrar recursos donde el crecimiento es más fuerte.
Con una fuerte apuesta por redes, renovables y la mejora continua de su perfil financiero y operativo, el plan 2026–2028 de Enel sienta las bases para reforzar su liderazgo en el sector energético global y maximizar el retorno para accionistas en un contexto de transformación energética y mayor electrificación de economías enteras.