Mediante una Perforación Horizontal Dirigida (PHD), la megaobra liderada por YPF comenzó una de sus etapas más complejas. El proyecto busca multiplicar la capacidad de exportación de crudo desde la Cuenca Neuquina hacia el puerto de Punta Colorada.
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la obra de infraestructura energética más ambiciosa de la década en Argentina, alcanzó un nuevo hito operativo esta semana. Según informó el Gobierno de Río Negro, se puso en marcha el cruce del río Negro, una maniobra técnica de alta precisión que conecta las dos márgenes del curso de agua sin afectar su cauce ni el ecosistema circundante.
Para atravesar el río, se utiliza la técnica de Perforación Horizontal Dirigida (PHD). A diferencia de los métodos convencionales, esta tecnología permite tunelar por debajo del lecho del río a una profundidad segura, evitando cualquier contacto con el agua y minimizando el impacto ambiental en las zonas de ribera.
Este procedimiento garantiza: Integridad ambiental: No se altera el flujo del río ni se interviene el suelo superficial; Seguridad operativa: El ducto queda protegido a gran profundidad, fuera del alcance de procesos erosivos; Eficiencia técnica: Permite una instalación rápida y controlada de la tubería de acero.
El motor de la exportación energética
El oleoducto VMOS es la pieza central de un sistema que conectará el corazón de Vaca Muerta (en la provincia de Neuquén) con un nuevo terminal de exportación en Punta Colorada, cerca de Sierra Grande, en la costa rionegrina.
Una vez finalizada, la obra permitirá:
Descomprimir el cuello de botella actual que limita la salida de petróleo de la Cuenca Neuquina.
Exportar hasta 360.000 barriles diarios en una primera etapa, con potencial de duplicar esa cifra.
Generar miles de empleos en la región, impulsando el desarrollo logístico e industrial de las localidades cercanas a la traza.
Desde el Gobierno de Río Negro destacaron la importancia de la obra para el desarrollo productivo de la provincia y el país. El avance de las tareas en el cruce del río es monitoreado por las autoridades ambientales y de recursos hídricos para asegurar el cumplimiento de los estándares exigidos.
"Este proyecto no solo es una obra de ingeniería, es la llave para que Argentina se convierta en un actor relevante en el mercado energético global", señalaron fuentes del sector.