El Parque Eólico Caravelí, situado en el distrito de Lomas (provincia de Caravelí, región Arequipa), ya supera el 73 % de avance en su construcción y se mantiene dentro del cronograma técnico previsto, informó la empresa desarrolladora Celaris Energy.
Este proyecto se perfila como uno de los desarrollos de energía renovable más importantes del sur del país, y contribuirá con una generación estimada de más de 600 GWh al año al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN).
Inversión y contexto del proyecto
La obra tiene una inversión superior a 240 millones de dólares y forma parte de un plan estratégico mayor, por unos 1 200 millones de dólares, con el que Celaris Energy busca consolidar una plataforma de energía renovable no convencional de gran escala en el Perú.
Actualmente operan en el país 10 parques eólicos que, en conjunto, suman alrededor de 1 015 MW de capacidad instalada.
La energía generada por Caravelí se producirá bajo el estándar International Renewable Energy Certificate (I-REC), lo que garantiza que proviene de una fuente 100 % renovable.
El parque utiliza aerogeneradores Nordex de alta tecnología con una potencia de entre 5,9 MW y 6,1 MW, seleccionados por su adaptación al perfil eólico de la costa sur peruana. Hasta ahora ya se han instalado 20 unidades, cada una con torres de 105 m de altura y rotores de 155 m de diámetro, optimizando la captura de viento en capas más constantes.
Más de 300 personas —entre ingenieros, técnicos y trabajadores locales— están involucradas en la construcción, que incluye obras civiles, montaje electromecánico y toda la infraestructura de conexión al sistema eléctrico nacional.
Además, la subestación Caravelí, aún en construcción, comprende más de 280 km de cableado y se conectará con Poroma mediante una línea de transmisión de 47 km, lo que permitirá transportar la energía generada al SEIN.
Según María del Pilar Matto, CEO de Celaris Energy, el parque combina infraestructura de gran escala con tecnología de última generación, y su ejecución está alineada con altos estándares del sector. Este desarrollo demuestra que es posible generar energía renovable competitiva, confiable y con impacto positivo para el país y sus regiones.