El director ejecutivo de Asuntos Gubernamentales para Sudamérica de Barrick Mining detalla, en una entrevista para Global Business Report (GBR), las prioridades de la compañía en la región, el rol estratégico de Veladero a 20 años de su puesta en marcha y la importancia de la infraestructura, el RIGI y el desarrollo de proveedores locales para impulsar nuevas inversiones mineras en Argentina.
¿Podrías explicar las prioridades de Barrick en Sudamérica?
Buscamos un crecimiento orgánico con un fuerte énfasis en la exploración y nuevos proyectos que cumplan con los criterios de Nivel 1 y Nivel 2 de Barrick. Contamos con programas de exploración en Perú. Realizamos importantes inversiones en el distrito Veladero-Lama en San Juan, Argentina, y firmamos un acuerdo importante en Ecuador para explorar las concesiones de ENAMI.
¿Podrías resumir la trayectoria de 20 años de Veladero y su importancia para Argentina?
Veladero celebra 20 años de operaciones como la primera mina de gran escala y gran altitud de Argentina. Ha servido como centro de entrenamiento nacional para profesionales que trabajan en altura y en condiciones remotas.
Desde 2018, hemos priorizado a la comunidad en nuestras operaciones. La contratación de proveedores locales se multiplicó por trece. Actualmente, trabajamos con casi 400 proveedores locales en San Juan y gastamos aproximadamente $500 millones al año en la provincia en bienes y servicios, además de alrededor de US$120 millones en nómina, que se paga principalmente a los residentes de San Juan. Si sumamos impuestos y contratos nacionales, la gran mayoría del valor de las exportaciones de Veladero se queda en Argentina y en San Juan.
A partir de 2021, comenzamos a destinar el 1,5 % de las ventas a un fideicomiso específico para infraestructura provincial. En un clima desértico con escasez de agua, la prioridad es la seguridad hídrica: plantas de agua potable automatizadas y alimentadas por energía solar, dimensionadas para atender el crecimiento futuro de la población, así como la rehabilitación y modernización de los canales centrales de riego para reducir las pérdidas por evaporación e infiltración y mejorar la eficiencia agrícola. La selección de proyectos se realiza en los Comités de Desarrollo Comunitario, donde las comunidades definen las prioridades a largo plazo.
¿Cómo ha evolucionado la vida minera de Veladero?
Entre 2019 y 2021, invertimos en una línea eléctrica que conecta con Chile , lo que redujo costos y nuestra huella de carbono en aproximadamente un 18 %. También intensificamos la exploración para agregar recursos y reservas, extendiendo la vida útil de la mina hasta 2032. Actualmente, estamos buscando una inversión de US$400 millones, respaldada por RIGI, para agregar dos nuevas fases que liberarían mineralización que, de otro modo, sería poco rentable, aumentarían la capacidad productiva durante la vida útil actual e impulsarían exportaciones adicionales por un valor estimado de US$3.800 millones.
¿Por qué es necesario el RIGI para nuevas decisiones de inversión?
RIGI mejora la competitividad fiscal general de Argentina y proporciona estabilidad regulatoria, lo que facilita inversiones a largo plazo. En el caso de Veladero, RIGI facilita el procesamiento de material marginal y apoya el crecimiento gradual de las exportaciones, el aumento de las regalías e impuestos provinciales, y la exploración adicional para extender la vida útil del yacimiento.
¿Cómo ve el desarrollo minero más amplio previsto para San Juan?
Tres pilares de colaboración son esenciales: infraestructura básica (incluyendo energía, agua, carreteras, ferrocarriles, oleoductos y gasoductos y corredores logísticos), sinergias transfronterizas con Chile en materia de puertos, energía, agua y logística, que mejoran la competitividad, y una base de proveedores sólida y competitiva. El Gobernador de San Juan está coordinando esfuerzos para alinear a las provincias en un plan estratégico que aborde estos pilares a escala. La corta distancia de Chile a los puertos y su historia minera han generado una infraestructura especializada. La colaboración innovadora en energía, logística, puertos y, cuando corresponda, agua, puede aumentar la competitividad argentina y catalizar el crecimiento exponencial a partir de una base considerablemente inexplorada, mientras que cada proyecto optimiza su propia estructura de costos y sus realidades técnicas.
Dados los altos precios del oro, ¿por qué han avanzado tan pocos nuevos proyectos auríferos argentinos recientemente?
La viabilidad del proyecto depende de sus particularidades técnicas y económicas. Los precios actuales abren una verdadera oportunidad para proyectos de oro y plata de pequeña y mediana escala que antes eran marginales. La reanudación de proyectos y la construcción de proyectos de mediano tamaño, junto con varias oportunidades de alta ley en Santa Cruz, ilustran esta oportunidad. Los inversionistas locales también desempeñan un papel esencial en estos proyectos, lo que puede contribuir a fortalecer la licencia social y diversificar la base de producción.
¿Qué debe suceder para fortalecer la cadena productiva minera de Argentina?
Necesitamos desarrollar un ecosistema de proveedores competitivo e innovador, aprendiendo de modelos como los de Australia y Noruega. Esto requiere una acción público-privada coordinada en materia de competencias, estándares, financiación y adopción de tecnología para que las empresas locales y nacionales puedan expandirse con el cobre y el oro y competir regionalmente.
¿Cuál es el mensaje de cierre sobre la trayectoria de Barrick en Argentina?
Nuestro compromiso es la creación de valor a largo plazo mediante la exploración disciplinada, marcos de inversión competitivos y estables, y un desarrollo centrado en la comunidad. La infraestructura coordinada regionalmente, las sinergias transfronterizas que aportan valor y una base de proveedores más sólida pueden posicionar a Argentina como un actor clave en la transición energética.