La petrolera estatal brasileña Petrobras y la energética francesa TotalEnergies anunciaron la adquisición conjunta de participaciones mayoritarias en un bloque de exploración petrolera y de gas en alta mar frente a las costas de Namibia, en la cuenca de Lüderitz, marcando un movimiento estratégico hacia nuevas fronteras energéticas fuera de sus mercados tradicionales.
Según comunicaron ambas compañías, cada una tomará un 42,5 % de la licencia de exploración PEL104, en una operación que también incluye la participación del operador estatal Namcor (10 %) y de Eight Offshore Investment Holdings (5 %). Una vez completada, TotalEnergies será la empresa operadora del bloque. (
Para Petrobras, esta transacción representa un paso importante dentro de su Plan de Negocios 2026-2030, orientado a diversificar su portafolio y fortalecer su presencia internacional. Según fuentes del sector, la incursión en Namibia responde tanto a la necesidad de ampliar reservas de hidrocarburos como a los esfuerzos por expandir sus actividades más allá de su foco histórico en campos presal en Brasil.
Por su parte, TotalEnergies intensifica su apuesta por la región africana, donde ya tiene múltiples intereses en exploración, y busca consolidarse como actor líder en nuevos hallazgos de petróleo y gas en aguas profundas.
El bloque PEL104 se extiende sobre aproximadamente 11 000 km² en la zona de Lüderitz y forma parte de una de las últimas fronteras abiertas de exploración de hidrocarburos en el Atlántico sur, donde se han realizado descubrimientos significativos en años recientes.
Aunque la operación fue anunciada como un hecho, el gobierno de Namibia declaró que no reconocerá el acuerdo hasta que no se cumpla con la normativa local, que exige notificación y aprobación ministerial previas para transferencias o adquisiciones de intereses en licencias petroleras. Autoridades ministeriales dijeron que fueron informadas del anuncio solo minutos antes de su divulgación pública, algo que contraviene los procedimientos establecidos en la ley del país.
“El gobierno hace claro que, según la ley, cualquier transferencia o adquisición de participaciones en licencias petroleras en Namibia debe contar con la aprobación previa del ministro”, señaló un vocero del Ministerio de Industrias, Minas y Energía, advirtiendo que sin ese trámite oficial, el pacto no puede ser reconocido ni considerado válido.
El llamado de atención se produce en medio de reformulaciones legislativas que buscan fortalecer y modernizar el marco regulatorio del sector energético en Namibia, incluida la creación de una nueva unidad de supervisión upstream bajo la oficina presidencial.
A pesar de las tensiones administrativas, el movimiento de Petrobras y TotalEnergies subraya la atracción que ejerce el mercado africano de hidrocarburos offshore, considerado uno de los segmentos de exploración más prometedores del mundo. Las formaciones geológicas de la cuenca de Lüderitz, así como otros bloques africanos, han generado expectativas de que la región pueda convertirse en un importante polo productor en las próximas décadas.
Mientras las empresas esperan los acuerdos regulatorios definitivos y avanzan en los permisos locales, analistas señalan que este tipo de alianzas multilaterales —que combinan el peso de una estatal con la experiencia de una major global— podrían acelerar la entrada de capital y tecnología en proyectos de alto riesgo y alto potencial en África.