El oro, tradicionalmente considerado un “activo refugio”, ha vuelto a romper la barrera de los 5.000 dólares por onza, un nivel que marca un hito en su historia reciente.
Los precios al contado del metal subieron por encima de los 5.000 dólares en operaciones recientes, recuperando terreno tras una elevada volatilidad en sesiones previas.
En las últimas semanas, el oro ha registrado máximos históricos impulsado por la incertidumbre económica y geopolítica, el debilitamiento del dólar estadounidense y expectativas de recortes de tasas de interés, factores que típicamente elevan la demanda de activos seguros.
Tras tocar niveles cercanos a los 5.600 dólares en jornadas anteriores, el metal ha mostrado también correcciones y rebotes técnicos en respuesta a noticias macroeconómicas y cambios en las expectativas de política monetaria global. (Investing.com Español)
Este comportamiento refleja un contexto de mercado marcado por cambios en la percepción de riesgo global, en el que muchas carteras diversifican hacia activos que históricamente protegen contra la volatilidad de los mercados financieros.
La plata, por su parte, también ha experimentado fuertes movimientos durante la semana. Tras una fase de fuerte caída desde niveles más altos, el precio de la plata rebotó casi un 6 %, recuperando el umbral de los 82 dólares por onza en la jornada más reciente.
Esta recuperación se da después de un periodo de importantes ajustes en los que el metal llegó a cotizar por debajo de los 60 USD/oz en semanas anteriores, lo que subraya la volatilidad extrema que caracteriza al mercado de metales preciosos en 2026.
El comportamiento de la plata suele ser más errático que el del oro, debido a su menor liquidez y a la coexistencia de demanda industrial y de refugio, lo que puede amplificar movimientos en ambas direcciones.
Analistas del mercado de materias primas destacan que el reciente impulso de los metales preciosos está fuertemente vinculado a la percepción de riesgo global, la búsqueda de protección frente a la inflación y políticas monetarias inciertas, y la influencia de un dólar más débil frente a otras divisas.
No obstante, el entorno sigue siendo volátil y sensible a noticias económicas y decisiones de política monetaria, como las reuniones de bancos centrales o cambios estructurales en las tasas de interés, que pueden alterar rápidamente las cotizaciones de estos activos.
Mientras el oro sigue consolidándose por encima de los 5.000 USD/oz, reforzando su papel como activo seguro, la plata muestra un rebote técnico tras una semana de fuertes oscilaciones, reflejando el nerviosismo de los mercados por factores macroeconómicos y geopolíticos.