El World Gold Council publicó su edición "Gold as a Strategic Asset 2026", un informe que examina a fondo por qué el oro debe considerarse un activo estratégico dentro de carteras de inversión diversificadas y cómo sus características únicas pueden aportar valor a largo plazo para inversores institucionales y particulares.
El informe define al oro como un activo que destaca por ser escaso, altamente líquido, sin pasivos asociados y sin riesgo de crédito, con una capacidad histórica de preservar valor en el tiempo. Estas cualidades hacen que el oro se perciba como un complemento valioso frente a activos tradicionales como acciones y bonos.
Además, el texto resalta que el oro no solo es un instrumento financiero, sino también un bien con demanda sostenida en joyería, reservas de bancos centrales y aplicaciones tecnológicas, lo que contribuye a su estabilidad y atractivo.
Atributos clave del oro
1. Retorno a largo plazo
Históricamente, el precio del oro ha mostrado rendimientos positivos sostenidos en diversas condiciones de mercado. Desde la caída del patrón oro en 1971, el precio del metal ha aumentado con una media anual comparable a la de las acciones y superior a la de los bonos. Esto se debe a su doble función: como activo protector en periodos de incertidumbre y como bien de consumo que mantiene la demanda incluso en mercados alcistas.
El informe también incorpora modelos analíticos —como el enfoque de Gold’s Long Term Expected Return (GLTER)— que sugieren que los rendimientos del oro están fuertemente influenciados por factores económicos amplios, incluyendo el crecimiento del PIB global y las condiciones monetarias, lo que refuerza su papel no solo como cobertura contra inflación, sino como componente generador de valor en horizontes de largo plazo.
2. Diversificación eficaz
Una de las fortalezas más importantes del oro es su correlación reducida —y en algunos casos negativa— con otros activos financieros, especialmente en momentos de estrés de mercado. A medida que las acciones o activos de riesgo caen, el oro tiende a mantener su valor o incluso apreciarse, lo que ayuda a reducir las pérdidas de una cartera global en situaciones adversas.
Este efecto se vuelve especialmente útil en crisis financieras: cuando los mercados entran en modo “risk-off” y los activos de riesgo pierden valor, el oro puede actuar como amortiguador, mejorando el perfil de riesgo/global de una cartera diversificada.
3. Liquidez profunda
El mercado del oro es uno de los más líquidos del mundo, con un volumen estimado de comercio diario que supera al de varias bolsas de activos financieros tradicionales. Esto incluye mercado físico, mercados over-the-counter (OTC), futuros y ETFs respaldados por oro físico.
El hecho de que el oro pueda ser comprado y vendido con rapidez en múltiples formas y plataformas implica que incluso grandes inversores pueden ajustar sus posiciones sin enfrentar problemas de liquidez, lo cual es crucial en momentos de volatilidad económica o financiera.
Impacto en carteras de inversión
Perfil riesgo-rentabilidad
Al sumar oro a una cartera tradicional de acciones y bonos, se ha demostrado que los inversores pueden mejorar los retornos ajustados por riesgo, reduciendo la volatilidad total de su portafolio. Esto ocurre porque el oro tiende a comportarse de manera distinta a la mayoría de activos financieros durante períodos críticos.
Credenciales ESG
El informe aborda también la creciente importancia de los criterios de Medio Ambiente, Social y Gobernanza (ESG) en las decisiones de inversión. El oro tiene un papel potencial en las estrategias ESG cuando proviene de fuentes responsables, con cadenas de suministro que cumplen estándares altos, lo que puede ayudar a reducir la exposición a riesgos climáticos y sociales.
Riesgos y desafíos
Aunque el informe subraya las ventajas del oro, también reconoce que no es un activo perfecto ni infalible. El precio del oro puede experimentar volatilidad a corto plazo y su rendimiento puede verse influido por factores macroeconómicos, decisiones de bancos centrales y cambios en la política monetaria global. Estas consideraciones implican que el oro debe gestionarse como parte de una estrategia de inversión más amplia, no como un sustituto de otros activos.
El Gold as a Strategic Asset del World Gold Council concluye que el oro posee una serie de características que lo hacen adecuado para su inclusión en carteras diversificadas: capacidad de retorno sostenible, diversificación efectiva y liquidez profunda, además de un papel potencial en estrategias ESG responsables.
El informe también subraya que, si bien no hay garantía de que un activo genere resultados positivos en todos los escenarios, el oro ha demostrado, a lo largo del tiempo, ser un activo resiliente tanto en mercados alcistas como durante periodos de crisis económicas, reforzando su estatus como activo estratégico en un mundo de incertidumbres económicas crecientes.