La producción de cobre fue casi un 48% más que en la primera mitad de 2025
Glencore anunció sus resultados de producción correspondientes al año completo 2025, un ejercicio marcado por una mezcla de avances operativos y algunos retrocesos en la extracción de metales base críticos. El reporte, publicado el 29 de enero de 2026, refleja los efectos de la reorganización interna de la empresa y su estrategia de priorizar ciertos minerales en función de la demanda del mercado y las condiciones geológicas de sus yacimientos.
Según el informe, la producción total de cobre fue de 851,6 mil toneladas, un 11% menos que en 2024 debido a menores leyes de mineral y recuperación en varias minas clave como Collahuasi, Antamina y Antapaccay. Aun así, el segundo semestre del año mostró una mejora significativa: la producción de cobre superó las 500 k/toneladas, casi un 48% más que en la primera mitad de 2025, impulsada por mejores rendimientos en operaciones en África y Sudamérica.
En contraste con el cobre, la producción de zinc creció un 7%, alcanzando 969.400 toneladas, con aportes destacados de los yacimientos de Antamina, McArthur River y Kidd. Otro punto alto del año fue la extracción de carbón para acería, que trepó a 32,5 millones de toneladas, impulsada por la incorporación de la unidad Elk Valley Resources, adquirida en 2024, que prácticamente duplicó su producción en comparación con el año anterior.
La producción de cobalto y níquel presentó retrocesos del 5% y 13% respectivamente, reflejando decisiones operativas y restricciones regulatorias sobre las exportaciones de cobalto desde la República Democrática del Congo, uno de los principales focos de extracción del metal.
Entre otros metales, la producción de oro disminuyó un 18%, hasta 604 mil onzas, mientras que la de plata creció un 6%, alcanzando más de 20 millones de onzas.
"Glencore, por segundo año consecutivo, alcanzó volúmenes de producción anuales para nuestros principales productos básicos dentro de los rangos previstos, lo que refleja los beneficios continuos de nuestras estructuras operativas recientemente optimizadas y simplificadas. Cabe destacar que la producción de cobre del segundo semestre de 2025, superior a 500 kt, superó en casi un 50 % la del primer semestre, principalmente debido a mayores leyes y recuperaciones de cobre en KCC, Mutanda, Antapaccay y Antamina. En zinc, los volúmenes del segundo semestre aumentaron 39 kt (+8 % frente al primer semestre), reflejando mayores contribuciones de McArthur River, Kidd y Kazzinc, mientras que en carbón, energía y siderurgia, los volúmenes aumentaron en 1,4 Mt y 1,1 Mt, respectivamente", explicó Gary Nagle, director ejecutivo de Glencore.
Y agregó que "En nuestro Día de Mercados de Capitales del cuarto trimestre de 2025, presentamos una guía actualizada y ampliada sobre nuestra cartera de activos de cobre, describiendo nuestro camino, desde un productor de cobre ya significativo, hasta convertirnos en uno de los mayores productores mundiales durante la próxima década. En apoyo de esta perspectiva, me complace informar que nuestro informe de Recursos y Reservas de 2025 incluye nuevas incorporaciones a nuestra base de recursos minerales de cobre, con aumentos notables en NewRange, Antapaccay, Coroccohuayco, Lomas Bayas y El Pachón".
Análisis de impacto en Argentina y América Latina
El informe de producción de Glencore para el año completo 2025 muestra una compañía en una fase de ajuste operativo global, con variaciones importantes en la extracción de metales clave que tienen impacto directo e indirecto para Argentina y la región latinoamericana.
En 2025, la producción global de cobre de Glencore alcanzó 851,6 mil toneladas, un 11% por debajo del nivel del año anterior, principalmente por menores leyes de mineral en minas tradicionales como Collahuasi y Antamina.
Ese impulso responde a un doble fenómeno: por un lado, el mercado global del cobre está bajo presión por disminuciones productivas en operaciones tradicionales; por el otro, la transición energética y la infraestructura eléctrica global mantienen fuerte demanda de este metal. En ese escenario, la entrada de producción significativa desde Argentina podría transformar no solo el perfil exportador del país, sino también su rol en las cadenas globales de suministro de minerales estratégicos.
Para Argentina y América Latina, esto representa tanto una oportunidad significativa como un conjunto de desafíos. La entrada de producción cuprífera de escala mundial desde proyectos como El Pachón y Agua Rica podría transformar la matriz exportadora, atraer inversiones multimillonarias y aumentar las divisas, al tiempo que impulsa empleo y desarrollo regional. Sin embargo, asegurar beneficios duraderos exige políticas claras, sostenibilidad social y ambiental, y una integración estratégica con las prioridades económicas nacionales.
PRIORIDAD AL COBRE
El reporte también incluye datos sobre los costos unitarios estimados: el costo de producción de cobre aumentó en 2025, en parte por la ausencia de ingresos por subproductos como el cobalto, y los costos de carbón metalúrgico disminuyeron, reflejando cambios en la dinámica de mercado global.
Además de los volúmenes, Glencore resaltó la actualización de su base de recursos y reservas de cobre, con ampliaciones en depósitos como NewRange, Coroccohuayco, Lomas Bayas y El Pachón, apuntando a sostener y eventualmente elevar su posición como uno de los mayores productores de cobre del mundo en la próxima década.
El CEO Gary Nagle afirmó que la compañía espera reportar un EBIT ajustado de marketing para 2025 alrededor del punto medio de su rango de guía de US$ 2,3–3,5 mil millones anuales, que fue actualizado en julio de 2025 y refleja la resiliencia de su negocio comercial asociado a la producción física.
El reporte también destaca que Glencore ha priorizado la producción de cobre sobre el cobalto cuando ha resultado conveniente, una decisión que responde tanto a consideraciones económicas como a las restricciones sobre la exportación de este último desde el Congo.
En conjunto, los datos muestran una empresa en transición: ajustando sus operaciones ante desafíos geológicos y de mercado, al mismo tiempo que impulsa proyectos y reservas que pueden consolidar su liderazgo en metales esenciales para la transición energética global.