El oro alcanzó este lunes un máximo histórico al superar por primera vez en su historia la barrera de los 5.000 dólares por onza, consolidando una tendencia alcista que ha sorprendido a los mercados financieros y a los analistas económicos.
Durante las operaciones asiáticas, el metal precioso llegó a cotizar cerca de 5.089 dólares por onza, tras registrar subas generalizadas en las últimas jornadas.
Una escalada sin precedentes
A principios de 2024, el oro cotizaba apenas por encima de los 2.000 dólares por onza, lo que significa que su precio se ha más que duplicado en poco más de dos años.
El rally del oro ha sido consistente: después de romper los 3.000 dólares por onza en marzo de 2025 y superar los 4.000 y 4.400 dólares en la segunda mitad de ese mismo año, el metal ha continuado extendiendo su avance hasta alcanzar el nuevo umbral de los 5.000 dólares.
Factores que impulsan el récord
Según los analistas, hay varias razones detrás de este movimiento excepcional:
Demanda de refugio seguro: Inversores y grandes fondos están comprando oro para protegerse ante la creciente incertidumbre económica y política a nivel global.
Volatilidad financiera: Movimientos bruscos en los mercados, tensiones geopolíticas en varias regiones y dudas sobre la estabilidad del sistema financiero han reforzado la percepción del oro como activo “seguro”.
Debilidad del dólar: Una moneda estadounidense más débil hace que el oro, cotizado en esa divisa, resulte más atractivo para compradores internacionales.
Políticas monetarias y compras de bancos centrales: La expectativa de tasas de interés más bajas y la acumulación de reservas de oro por parte de bancos centrales han contribuido a sostener la demanda.
Contexto global y tensiones geopolíticas
La escalada de precios también se produce en un contexto de tensiones globales, incluidas disputas comerciales, conflictos regionales y debates sobre políticas fiscales y monetarias en economías clave. La suma de estos factores ha llevado a muchos inversores a refugiarse en activos tangibles como el oro.
Junto con el oro, otros metales preciosos también han registrado máximos históricos: la plata superó los 100 dólares por onza recientemente, mientras que el platino y el paladio han mostrado fuertes avances en sus cotizaciones.
Los expertos señalan que, aunque el rally ha sido espectacular, los mercados miran con cautela los riesgos de volatilidad, la evolución de la inflación, las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales y el comportamiento del dólar. En este escenario, el oro seguirá siendo un barómetro clave de la percepción de riesgo global.