La Cámara de Diputados de Chile aprobó en general, en forma unánime, un proyecto de ley que impulsa medidas para fomentar la desalinización de agua de mar como una herramienta estratégica frente a la creciente escasez hídrica en el país. La iniciativa, identificada como boletín 11608, ya fue respaldada por la Comisión de Recursos Hídricos y por la Comisión de Hacienda, y ahora fue despachada a la Sala para su discusión definitiva.
El proyecto busca crear un marco legal e institucional que permita acelerar y orientar de manera sostenible el desarrollo de plantas desalinizadoras y otros mecanismos de extracción de agua de mar. Entre sus principales ejes destacan:
La creación de una concesión marítima especial, con un informe técnico vinculante de la Dirección General de Aguas (DGA), para facilitar la tramitación de proyectos de desalinización.
La definición de una Estrategia Nacional de Desalinización, que establecerá criterios, metas y zonas prioritarias para impulsar estas iniciativas.
El impulso de una servidumbre legal de desalinización, para asegurar los derechos y obligaciones en torno al uso de infraestructuras asociadas.
La incorporación de preferencias legislativas para resguardar el derecho humano al agua y el saneamiento, promoviendo que el uso de agua desalinizada no afecte la garantía de acceso al recurso.
La fiscalización y control de los proyectos quedará radicada en la DGA, fortaleciendo el rol del organismo en la supervisión de los emprendimientos que utilicen estos recursos.
Durante el debate en la Comisión de Hacienda, autoridades y parlamentarios destacaron la importancia de avanzar en marcos normativos que permitan responder con efectividad a los desafíos del cambio climático y la sequía prolongada, que han afectado importantes zonas del país y han llevado a promover cada vez con mayor urgencia soluciones alternativas a las fuentes de agua tradicionales.
El proyecto ahora deberá ser discutido y votado por la Sala de la Cámara de Diputados antes de continuar su tramitación en las siguientes etapas legislativas. En caso de ser aprobado, significará un paso relevante para consolidar políticas públicas que reconozcan la desalinización del agua de mar como parte de la solución al déficit hídrico en Chile, junto con otras estrategias de gestión y conservación de recursos hídricos.